Desde el momento en que el docente inicia su labor en el marco del diagnóstico pedagógico nace el deseo de conocer las técnicas e instrumentos para llevarlo a cabo sumando habilidades personales para encauzar las diversas situaciones con las que irá encontrándose.
Tanto los conocimientos básicos (diversas disciplinas) como los conocimientos aplicados (llevar a la práctica) que posee el docente le facilitarán detectar procesos, sintomatologías, fundamentos, características que puedan darse en el desarrollo evolutivo y sobre los cuales debe ser capaz de seleccionar, integrar, elaborar, direccionar, diagnosticar, comunicar resultados; además de poseer cierta madurez y control emocional.
Es preciso que el docente dimensione los requerimientos para la ejecución del diagnóstico pedagógico; es un trabajo técnico-científico, implica tener competencias personales y profesionales, su tarea debe ser confiable.
Algunas de las habilidades que debe poseer el profesional que realiza el diagnóstico pedagógico: capacidad de planificar y organizar, observar y escuchar; análisis y síntesis, adecuar el lenguaje y mantener el control de situaciones; iniciativa y toma de decisiones; responsabilidad ética, flexibilidad.
Hoy el educador necesita afinar constantemente su banco técnico-pedagógico a través de las investigaciones, del placer por la lectura, de las innovaciones y quilates de amor en cada página educativa. Recordemos que los problemas de aprendizaje han aumentado, indicador que amerita una amplia mirada.
ACTIVIDADES
1. Reactivar los círculos de aprendizaje.
2. Formar equipos técnicos en las organizaciones educativas considerando el perfil del profesorado.
3. Firmar acuerdos interinstitucionales.
4. Realizar visitas a las familias con objetivos específicos.
“Maestro: abre siempre tu corazón y tu mente”. (Anónimo)
