Reglas diversas

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El objetivo de conocer las normas de urbanidad y buenas maneras es tornar agradable nuestra persona, lo que se logra con la dulzura de nuestro trato y una delicada exterioridad. Van algunas recomendaciones que siempre funcionan bien.

• Por mucho que nos interese un libro, no es correcto ubicarnos delante de una persona que está leyendo para espiar su lectura. En todo caso, vamos a esperar que termine de leer y le pedimos el material en préstamo.

• Incomodan o causan una mala impresión: apoyarse en la silla de otra persona; arrimarse demasiado para hablar (hasta sentir el aliento en la cara del otro); mover incesantemente el cuerpo cuando se está sentado al lado de otra persona; fijar detenidamente la vista en alguien; hacer sonar las coyunturas (de los dedos, por ejemplo).

• Procuremos evitar bostezar continuamente; es una señal de fastidio.

• Es imposible que todos nuestros semejantes hallen gracia ante nuestros ojos, pero podemos evitar demostrarles antipatía con actitudes groseras. Practiquemos el valor de la tolerancia.

• Seamos oportunos y puntuales. Nadie tiene derecho para robar su tiempo a los demás.

• Cuando dudamos acerca de algunas afirmaciones realizadas por alguien, intentemos hablar a solas con esa persona; no la desmintamos frente a otros.