Cultivos convencionales dañan más que los transgénicos, según técnico

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El Ing. Agr. Óscar Aguilera, de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) de Misiones, señaló que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el uso de las semillas transgénicas porque no son perjudiciales. Un cultivo convencional de soja, maíz o algodón puede ser más dañino, porque obliga a utilizar más agrodefensivos para controlar malezas y plagas, dijo.

SAN JUAN BAUTISTA, (Rafael Marcial Montiel, corresponsal). El técnico de la DEAg, Ing. Agr. Óscar Aguilera, señaló que las semillas transgénicas permiten el control de las plagas y las malezas, y aseguran la producción, sin ningún daño al ambiente ni a la vida. Señaló que de acuerdo a las investigaciones, los organismos genéticamente modificados (OMG) no causan perjuicio alguno.

Aguilera, quien es técnico especialista en los rubros de consumo, dijo que en los Estados Unidos, uno de los países más avanzados del mundo, se utilizan las semillas transgénicas y los cultivos se realizan en grandes extensiones. Los productores buscan mayor rendimiento y la implementación de la tecnología que mejora la producción.

Resaltó que para mejorar la producción, los agricultores estadounidenses aplican la biotecnología con el uso de las semillas transgénicas.

“Lastimosamente, mucha gente habla sin conocer del tema, pues con el cultivo tradicional se tienen que hacer carpidas y de inmediato emergen las malezas. Estos cultivos se deben pulverizar con herbicidas dos o tres veces para que estas hierbas no compitan con el cultivo, y es ahí donde el uso de semillas nativas perjudica más al ambiente, a las personas y los seres vivos”, dijo.

“Con nuestra tecnología, si bien es digno el cultivo orgánico, no vamos a tener ningún avance en materia de producción agrícola”, acotó.

Añadió que a nivel mundial existe una gran demanda de productos alimenticios, como soja, arroz, trigo, maíz y otros rubros de consumo. En ese sentido, dijo que hasta el momento no se encontró ningún daño al ambiente ni a los consumidores, producto de la semilla transgénica.

Señaló que hay dos clases de transgénicos: el RR (Roundup Ready), como es el caso de la soja que resiste al glifosato que mata las malezas y no afecta al cultivo, y el BT (Bacillus Thuringiensis) que controla a las plagas. Con las semillas transgénicas se puede usar el herbicida para controlar las malezas y las plagas, sin ocasionar ningún daño a las plantas, aseveró.