Paraje Colonia Paraná, un recóndito sitio poco promocionado de Itapúa

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El paraje Colonia Paraná –ex Marcelina Cue– del distrito de Cambyretã, Dpto. de Itapúa, es un recóndito sitio en medio de la vegetación, a escasos metros del río Paraná, en donde existen vestigios de la presencia de los jesuitas en el Paraguay. El sitio es de difícil acceso, pero, pese a su valor histórico y arquitectónico, es muy poco promocionado.

CAMBYRETÃ, Itapúa (De nuestra redacción regional). Don Francisco Vallejos, dueño de la propiedad, manifestó que desde hace muchos años recibe la visita de extranjeros antropólogos, arquitectos o simples curiosos que vienen a conocer este poco promocionado y hasta desconocido sitio histórico.

En 2006 la Entidad Binacional Yacyretá puso en marcha un proyecto de rescate del patrimonio arqueológico, prehistórico e histórico en el área de afectación del embalse de la represa. En ese entonces se hicieron estudios en Marcelina Cue, sin que hasta la fecha se logre la recuperación de este acervo.

Los responsables del trabajo, bajo la coordinación del Arq. Jorge Rubiani, concluyeron que efectivamente un muro de más de 100 metros lineales formaría parte de un cerco o conjunto de estructuras de origen jesuítico y hasta incluso podría hacer suponer de una ocupación prehistórica más temprana. El dato se puede encontrar en la página en internet del arqueólogo argentino Daniel Shávelzon.

El propietario del lugar señaló que encontró restos de vasijas de cerámica, monedas antiguas, zafiros y otros artículos que fueron donados y pueden ser vistos en el Museo Alberto Delvalle, ubicado en Itacuá, Encarnación. “Yo encontré monedas de Carlos IV, cántaros, vasijas y hasta zafiros que los entregué al profesor Alberto Delvalle”, apuntó.

Marcelina Cue es una zona atrapante por las numerosas historias que cuentan los lugareños.

El sitio recibió múltiples visitas de buscadores de tesoros, incluso de reconocidas personas de la sociedad encarnacena que se aventuraron a cavar en la búsqueda de la riqueza fácil.

En cercanías del muro se encuentra una cantera, lo que hace suponer que de allí se extrajeron las piedras para la construcción del mismo.

Si bien hoy mide unos 50 cm, cuentan que tenía una altura de 2 metros y, como se desconocía su valor histórico, las piedras fueron extraídas y colocadas de base para instituciones educativas y algunos puentes de Cambyretá construidos hace algún tiempo.