M
Maca (Lepidium Peruvianum)
También conocida como ginseng peruano, es una planta herbácea anual de raíz tuberosa. Es la única Brassicaceae (Crucífera) domesticada en los Andes, se cultiva entre los 3850 a 4850 msnm, en la Cordillera de los Andes Centrales del Perú. De una misma planta madre o semillera se producen indistintamente raíces de cuatro colores diferentes: blanco, amarillento, púrpura y negro. La parte utilizada es la raíz, que puede ser preparada fresca o seca. Se pueden comer cocidas o licuadas en su propia agua, con leche o jugo de frutas y seca, pulverizada como harina para hacer pan y galletas. Como es una raíz con gran cantidad de almidón, el valor nutricional de la raíz seca es superior al de otros cereales como el maíz, el arroz y el trigo. Es rica en minerales como calcio, fósforo y hierro; contiene asimismo un elevado nivel de proteínas y carbohidratos. Tiene extraordinarias propiedades alimenticias y medicinales, muy superior al ginseng rojo coreano. Presenta cualidades afrodisíacas y estimulantes, propiedades terapéuticas en males respiratorios debido a su asimilación de los aminoácidos esenciales. Es muy importante su aporte en los problemas reumáticos y de hipertensión. Debido a su conservación en aminoácidos esenciales, mejora los problemas derivados de esterilidad, frigidez e impotencia sexual. Se ha comprobado sus excelentes resultados para reactivar el proceso metabólico celular, así como para lograr la recuperación y revitalización del organismo y fortalece la capacidad de rendimiento psíquico. Como suplemento dietético se consume antes de las comidas o bebidas, recomendada para personas en general, deportistas, convalecientes, tercera edad, inapetentes y todos lo que necesiten reforzar su dieta en situaciones de desgaste psicofísico.
Macis (Myristica fragrans)
Es es la envoltura o revestimiento de la semilla de la nuez moscada. En su estado deshidratado es carnoso, aromático y de color naranja claro vibrante. Muchos lo llaman también flor moscada, aunque no sería lo propio, ya que no es una flor. Su sabor y aroma son parecidos a los de la nuez moscada, aunque en el macis las fragancias son más florales. Para extraer el macis primero hay que dejar secar el fruto completo de la nuez moscada por algunas semanas, para luego pelar y extraer la cáscara. Esta a su vez se deja secar nuevamente para que posteriormente se pueda prensar y planchar. El macis se utiliza para mejorar el color, sabor y textura de algunos alimentos. Posee activos y compuestos que son perfectos para combatir algunas dolencias y enfermedades. El principal constituyente de macis es un aceite volátil, junto con resinas, proteína, goma, aceites fijos y el azúcar. El aceite volátil contiene miristicina, geraniol y pineno. Estos compuestos son los responsables de sus efectos medicinales. A su vez, contiene grandes dosis de antioxidantes, vitaminas y minerales, destacándose las vitaminas A y C. También cuenta con cantidades altas de carotenos, riboflavina, calcio y hierro, ideales para el fortaleciendo del sistema digestivo. Dentro de sus usos médicos, el macis es perfecto para combatir hongos. Se lo considera afrodisíaco y posee propiedades espectaculares para hacer frente a la depresión, gastritis, dolores musculares y el aumento de la producción de glóbulos rojos, lo que ayuda a enfrentar afecciones como la anemia. Igual que la nuez moscada, el macis es perfecto para tratamientos dentales, un remedio eficaz para alejar el dolor de muela. Muchos utilizan su aceite para tratar problemas de reumatismo y artritis aplicando sobre la articulación afectada. Las futuras madres pueden consumir este producto natural, incluyéndolo en su dieta para dar a sus bebés leche materna con alto contenido vitamínico y proteico. Para utilizarlo se debe moler o rallar en el momento, ya que de esa manera no se volatiliza tan pronto su fragancia. Utilizar siempre en pequeñas cantidades, ya que tiene una fuerza y un sabor impresionantes. Si lo va a moler, es mucho más fácil hacerlo en un molino de café o en un buen mortero acompañado de una pizca de sal o una pizca de azúcar. Guardar en recipientes herméticos en un lugar fresco y oscuro, ya que el macis pierde muy rápido su aroma.
Fuentes: Remedios Naturales del Paraguay, de Caio Scavone, Ed. Servilibro; Wikipedia y ecomania.com
