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Saúco (Sambucus nigra L)
El árbol de saúco o elder es una planta de la familia de las madreselvas; se conocen por lo menos 30 especies, que se localizan principalmente en las regiones húmedas del hemisferio norte del planeta. Se trata de un arbusto que en muchos casos se convierte en árbol y llega hasta los 4 m de altura. Sus hojas y tallos están recubiertos por una capa blanquecina de pelusilla. Sus flores, de color blanco y amarillo, se convierten en bayas de color azul intenso o negro, que crecen en setiembre u octubre. De sabor ácido y dulce, las bayas se usan en la cocina para hacer dulces, salsas, mermeladas, budines, vinos y licores. También, se las utiliza para la elaboración de pigmentos, que los antiguos romanos utilizaban para teñir el cabello. Las bayas contienen flavonoides, antioxidantes, aminoácidos, vitaminas y compuestos desinflamantes que hacen que sea una de las plantas medicinales más utilizadas en medicina herbal. Tiene aplicaciones como diurético, antiinflamatorio, estimulante del sistema inmune, antibiótico, laxante y en el área de la estética corporal. Son una fuente de altas concentraciones de vitaminas A, C, B6; potasio, calcio y hierro. En farmacología se utiliza el vinagre de saúco (acetum sambuci) como desinfectante y en la preparación de compresas febrífugas. La manera de consumir esta planta es en infusión, dejando secar las hojas y los tallos, al igual que las flores. Habitualmente, su uso medicinal ha estado encaminado a solucionar problemas del sistema nervioso, tales como espasmos, convulsiones, temblores. Además es un buen diurético a la hora de mantener el organismo depurado, pues es purgativa. Si aplicamos su jugo de manera, externa tiene un alto poder desinfectante y regenerador de los tejidos, por lo que está muy indicada para problemas de la piel e, incluso, conjuntivitis. Sus flores son conocidas como expectorantes, ya que consumidas en infusión ayudan a mejorar el estado de los pulmones en episodios de resfriado. Las bayas de saúco poseen dos componentes antiinflamatorios llamados antocianina y sambrunigrina, que reducen el dolor por inflamación que se da en cuadros de artritis reumatoide, y otros dolores en ligamentos y articulaciones. Para estos casos, se recomienda la infusión medicinal de saúco. Otro principio que ofrece es la sambucina, que ayuda a eliminar líquidos, algo muy bueno en casos de gota y artritis, y toxinas. Modera la secreción bronquial, promueve y aumenta la producción de orina, baja la fiebre y estimula la transpiración. La infusión se prepara con 1 cda. de flores en 1 litro de agua recién hervida; beber tres tazas al día. También, se puede usar en forma de vapor, en los oídos, para tratar la otitis. Externamente, se utiliza para la piorrea, las hemorroides, hemorragias nasales, curar o desinfectar heridas o quemaduras, curar imperfecciones de la piel, aclarar manchas del cutis, para tintes naturales del cabello y cremas limpiadoras del cutis. El saúco es un buen complemento para una dieta sana; en algunos lugares se utiliza como un remedio para adelgazar. Las cabezas florales se usan en infusión, dando una bebida refrescante, muy usada en el norte de Europa y los Balcanes, que comercialmente se vende como "cordial de flor de saúco". En Bélgica hacen ginebra con las bayas, llamada cerveza Vlierke. También, se suelen realizar vinagres caseros. Precauciones: los frutos del saúco deben consumirse siempre maduros, ya que en caso contrario resultan tóxicos. No administrar durante el embarazo y la lactancia, y con precaución en enfermos del hígado o los riñones. Podría existir algún tipo de interacción con algunos medicamentos, tales como diuréticos, hipoglicemiantes y laxantes, a los que les potencia sus efectos, y con la teofilina, a la que disminuye su efecto.
Fuentes: Remedios Naturales del Paraguay, de Caio Scavone, Ed. Servilibro; Wikipedia y ecomania.com
