No es lo mismo blanquear que blanquear o blanquear

Este artículo tiene 12 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Lo cierto es que esta es una de las pocas palabras que significan tres cosas distintas.

Blanquear es someter alimentos crudos durante un tiempo variable a cocción en agua hirviendo, ya sea natural, salada o avinagrada. Una vez hecho esto, los artículos son enfriados y/o escurridos para ser sometidos más tarde a la cocción definitiva. Esto se suele hacer por varios motivos: para endurecer el producto, para eliminar un exceso de sal, para quitarle rigidez, facilitar su pelado o que disminuya su volumen.

Algunas veces el ingrediente blanqueado es sumergido en agua fría, como se hace con el arroz, para eliminar almidón o facilitar una cocción posterior, o con la carne y huesos salados cuando hay que someterlos a largas cocciones posteriores.

En otras ocasiones se sumergen en agua hirviendo y después simplemente se escurren, por ejemplo la acelga, el repollo o la lechuga, para después ser integradas en otra preparación. A veces el blanqueado equivale a una cocción completa, esto pasa con las espinacas, las chauchas o las arvejas frescas.

Cuando la receta que estamos preparando tiene que ver con repostería y la receta indica blanquear, lo que en realidad está diciendo es que debemos mezclar los huevos con el azúcar y batir enérgicamente hasta que aumente de volumen, y quede espumoso y de color claro.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

El tercer blanqueo es el que se hace con las papas, cuando las sometemos a una primera fritura para que tomen color y una segunda fritura justo en el momento de servirlas, esta vez a temperatura mucho más elevada, para que queden crujientes y doraditas.

Como se puede apreciar, no es lo mismo blanquear que blanquear o blanquear, igual que no es lo mismo hervir, freír que batir.