Loco del volante

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La apacible ciudad de Acahay vivió un día de terror el 31 de enero de 1993 cuando el escribano José Vidal Céspedes Estigarribia atropelló con una camioneta Mitsubishi Montero a cuanto ser viviente se cruzaba en su camino. El saldo de esa trágica jornada fue de 7 muertos y 9 heridos.

El escribano José Vidal Céspedes Estigarribia quedó conocido con el triste mote de ‘‘loco del volante’’ cuando en un arranque de locura abordó su camioneta Mitsubishi Montero y tras arrancar avanzó sin detenerse por las calles de Acahay, atropellando a cuanto ser humano o animal encontraba a su paso, dejando un saldo de siete muertos y nueve heridos.

Céspedes fue detenido ese mismo día y posteriormente trasladado a la capital. Quedó internado en el Hospital Neurosiquiátrico, pero el 7 de marzo de 1997 se fugó y se decretó su rebeldía, estado que se cesó con su recaptura el 28 de junio del 2000.

El 27 de diciembre del 2001 el escribano fue condenado a 25 años de cárcel, pero su pena fue reducida a 22 años por la Cámara de Apelación, 2ª sala, el 5 de julio de 2007.

“Si bien no caben dudas de que el encausado delinquió estando en desuso de sus facultades mentales, debido a la perturbación de su conciencia, cabe advertir que dicha perturbación fue provocada dolosamente por el mismo, donde prevalece el dolo eventual”, sentenció ese órgano judicial, integrado en esa ocasión por los camaristas Agustín Fernández y Anselmo Aveiro.

La modificación de la condena fue ratificada el 25 de junio de 2010 por la Sala Penal de la Corte Suprema, conformada por los ministros Sindulfo Blanco (preopinante), Alicia Pucheta de Correa y Miguel Óscar Bajac.

El informe sicológico 

Un informe sicológico y del “trazado encefalográfico” practicado al condenado, tiempo después del hecho, demostró que José Vidal Céspedes Estigarribia sufría de algún problema en el cerebro, de alguna deficiencia conductual, de una enfermedad del páncreas y de diabetes. 

Sin embargo, los exámenes aplicados al convicto no probaron que ingirió –antes de cometer los hechos que motivaron la causa penal– el alcohol y los medicamentos antes mencionados, según el escrito.

Arrepentimiento 

El escribano comentó que poco antes de la tragedia había sido operado del páncreas y que el día anterior, el sábado 30 de enero de 1993, sintió fuertes dolores de estómago. Por indicación médica, le aplicaron un medicamento.

“Al día siguiente amanecí bien y me trasladé con mi familia a Acahay para descansar un poco y al día siguiente tomar viaje a Camboriú. Ahí fue que a la mañana estaba bien con unos tíos, unos primos y a la tarde, debido al calor agobiante, más de 40 grados, recuerdo, ahí cometí la imprudencia de tomar cerveza. Tomé cerveza, no niego, tomé y mi señora pensó que yo estaba borracho. Tal vez estaba también ya tomado, pero la combinación de los medicamentos más la bebida alcohólica, dijeron los médicos en su conclusión, hizo que yo me borrara”, explicó.

Caso reciente y similar en USA

La mañana del pasado 18 de mayo un automóvil al mando de un exmilitar estadounidense con antecedentes penales, pero aparentemente sin motivaciones terroristas, atropelló a peatones en la zona de Times Square de Nueva York. El hecho causó la muerte de una mujer de 18 años y dejó 22 personas heridas.

El chofer del vehículo fue identificado como Richard Rojas, un estadounidense de 26 años residente en el Bronx que integró en el pasado la Marina y que tiene antecedentes penales, sobre todo por conducir alcoholizado. De acuerdo a cable despachado por la agencia AFP, lanzó su automóvil Honda morado de 2009 a toda velocidad contra peatones que circulaban por la vereda, embistiendo personas durante tres cuadras y media. 

En China con un paraguayo muerto

Otro caso de iguales características tuvo lugar el 1 de marzo de 2015, en el aeropuerto de Shenzen (China), cuando una mujer fuera de sí atropelló con su vehículo a cuantas personas encontraba a su paso. La tragedia dejó nueve muertos y varios heridos, entre ellos el paraguayo Felipe Antonio Méndez Ortigoza.

cazenave@abc.com.py