Primer éxito en asfalto

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El finlandés Jari-Matti Latvala (Volkswagen Polo-R) ganó ayer el Rally de Francia disputado en Alsacia, 11ª prueba de 13 del Mundial de Rallies (WRC), por delante de su compañero noruego Andreas Mikkelsen, segundo, y el británico Kris Meeke, tercero. Gracias a este triunfo, el 12º de su carrera y el primero en asfalto, Latvala se queda a 27 puntos del líder del campeonato, su compañero francés Sebastien Ogier, vigente campeón y que solo pudo sumar tres puntos este fin de semana.

Víctima el viernes de varios contratiempos de motor, una rotura de un amortiguador y una penalización (de cuatro minutos por llegar demasiado pronto a un control), Ogier terminó fuera de los diez primeros, pero ganó la Power Stage, última especial que otorga 3 puntos al vencedor. El francés, que tenía 50 puntos de ventaja antes de la prueba gala, ve acercarse a Latvala cuando restan dos rallies por disputarse, en España y Gales, pero el vigente campeón del mundo sigue siendo el favorito este año.

La victoria de Latvala pone fin a una hegemonía francesa en Alsacia, donde Sebastian Loeb y Ogier se llevaron cada uno dos de las primeras cuatro ediciones de esta prueba, que entró en el calendario del WRC en 2010. El Rally de Francia lo ha ganado un piloto local desde que el estonio Markko Martin ganara en 2004 en Córcega.