¿Cuál es el problema?
Bueno, para comenzar, el hecho de que Microsoft deje de dar soporte técnico a XP implica que dejará de crear actualizaciones y parches para las vulnerabilidades que aparezcan después de la fecha anunciada.
Sin duda, los atacantes crearán exploits para comprometer los equipos aprovechando estas vulnerabilidades.
En otras palabras, los cibercriminales podrán explotar sin obstáculos cualquier vulnerabilidad en Windows XP que se descubra después del 8 de abril del 2014, y el sistema operativo no tendrá ningún parche oficial para detenerlos.
En segundo lugar, cuando Microsoft deje de dar soporte técnico a Windows XP, otros proveedores de programas también dejarán de respaldarlo en sus propios productos.
De este modo, los usuarios no solo tendrán un sistema operativo vulnerable, también aplicaciones externas vulnerables, lo que multiplica las posibilidades de infección y aumenta el riesgo de que los cibercriminales consigan información confidencial sobre sus víctimas.
En realidad, es un efecto en cadena que no se puede solucionar sin que los usuarios emigren a una versión más nueva de Microsoft Windows.
Por último, como los cibercriminales están desarrollando nuevas formas de ataque todo el tiempo, las compañías antivirus también mejorarán sus productos e introducirán nuevas tecnologías en sus versiones más recientes; pero tampoco incluirán soporte técnico para los sistemas Windows XP.
Esta es una alerta roja para que los usuarios de Windows XP trasladen sus sistemas operativos a versiones más recientes de Microsoft Windows. La mejor opción es instalar el sistema Windows que se ejecuta en una arquitectura de 64 bits.
La migración
A la hora de ir reduciendo el porcentaje de penetración de Windows XP Microsoft cuenta con sus partners, los cuales “están ofreciendo destacadas oportunidades para no solo ayudar a los usuarios y empresas en la migración desde Windows XP, también para poder acceder a todas las ventajas que ofrece la tecnología y a un software avanzado como Windows 8.1”, ha recordado Microsoft en numerosas ocasiones, que además ha recordado que abandonar Windows XP “supone el acceso a una mejora en la productividad, eficiencia, ahorro de tiempo, uso de la tecnología táctil y también, ahorro de costes”. Además de la labor de los partners, Microsoft también ha lanzado campañas de concienciación para hacer que los más rezagados abandonen Windows XP.
