Se cumplen siete años de la llegada de Internet a Paraguay

En el mes de junio de 1996 se habilitaba la primera conexión full Internet en nuestro país, mediante un acuerdo entre el Centro Nacional de Computación de la Universidad Nacional y el Laboratorio de Electrónica Digital de la Universidad Católica, que contó con el respaldo de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Al igual que en otros países, en donde el origen y crecimiento de Internet estuvo ligado a la difusión e impulso que le dieron las universidades y centros de investigación, los primeros pasos en la red de redes se dieron a través de las universidades Nacional y Católica, aunque posteriormente fueron las empresas privadas las que popularizaron el servicio.

Un mes después de habilitada la primera conexión, varias firmas privadas comenzaron a ofrecer conexiones a Internet a precios bastante accesibles. Sus tarifas varían de proveedor a proveedor, según las horas de acceso, tipo de conexión, servicios ofrecidos y otras características propias de cada firma. En la actualidad, existen en el país más de una docena de proveedores de servicios a Internet o Internet Server Provider (ISP), que ofrecen una amplia gama de servicios para quienes estén interesados en ingresar a la gran “Aldea Global”.

A pesar del alentador desarrollo que tuvo Internet en sus inicios, el crecimiento en el número de usuarios parece haberse estancado en los últimos años, sobre todo considerando el acelerado desarrollo que tuvo Internet en otros países de la región. Las razones principales de la escasa penetración de Internet se debe más que nada a su alto costo final, resultado de la escasez de líneas fijas, el elevado precio de las computadoras personales y de las cuentas a Internet. Sin embargo, en la actualidad la aparición de cibercafés y de otros lugares para navegar permiten un aumento en la cantidad de usuarios. Según estimaciones de la Cámara Paraguaya de Proveedores de Internet, hoy en día existen en nuestro país unos 100.000 usuarios, quienes forman parte de la gran “Aldea Global”.


Por Ricardo E. Ulke
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD