La empresa estadounidense Yezz, asociada al proyecto, lo presentó en el Mobile World Congress de Barcelona. Expuesto en una vitrina, el prototipo no es demasiado vistoso, pero blogueros y periodistas hacen cola para verlo.
¿Pero cuál es la ventaja para el usuario? No tendrá que cambiar de teléfono porque una pieza se ha roto o hay un modelo con mejores prestaciones en el mercado, sino que con un simple clic podrá cambiar los componentes en cuestión. El dispositivo expuesto en Barcelona cuenta con una pantalla en alta definición, una batería, una conexión para el cargador, una cámara fotográfica, una conexión 4G, entre otros. Los diferentes módulos son chips con tallas y grosores distintos.
Hasta el momento Google indicó un coste de producción de entre 50 y 100 dólares para un modelo básico, aunque todavía no habló de precios de venta.
