La denominación cóctel es similar en cierta medida al nombre que se le da a un aperitivo, sin embargo, su significado es más extenso. Esta actividad nos permite reunir a una gran cantidad de personas a bajo costo, con menos normas de etiqueta y protocolo, pero sin olvidarnos de que es un evento más que una reunión informal. Se realiza, por lo general, en la tarde o noche.
El horario más utilizado es el de media tarde, entre las 19:00 y 21:00, aunque también se puede realizar al mediodía, entre las 12:00 y las 13:30, aproximadamente. Su duración es en promedio de dos horas.
La celebración de un cóctel tiene por regla general disponer de un escenario como el de los salones de un hotel o de un restaurante. En temporada de buen clima, puede realizarse en un jardín o en espacios al aire libre. También puede haber una presentación previa (en forma de pequeña charla o conferencia) antes de pasar al salón donde se sirve el cóctel propiamente dicho.
Cómo vestirse para un cóctel
Dependerá de varios factores. En primer lugar, lo habitual es que se indique en la invitación la tenida más adecuada para la celebración. En caso de que no esté especificado, significa que se permite una cierta autonomía a la hora de escoger la ropa; en estos casos, se debe tener en cuenta el tipo de evento y el lugar del acto y, con esos datos, cabe aplicar el sentido común a la vestimenta.
Lo ideal para las mujeres sería lucir una mezcla entre traje corto y vestido de noche (tenida de cóctel). Los hombres suelen optar por un traje de corte clásico, salvo en los casos que sea solicitada otra tenida. Recuerde siempre tener en cuenta la importancia del acto y la hora (si es de mediodía o de tarde).
El menú
Las consideraciones generales para organizar un cóctel van desde calcular alimentos y bebidas, considerando el número de invitados, hasta el tiempo de consumo, desde que empieza el cóctel hasta que finaliza y los alimentos a presentarse. Los habituales son canapés, fríos y calientes, de tamaño pequeño, ya que la regla principal es que todo se pueda tomar con la mano para llevarlo a la boca, con una copa en una mano y una servilleta en la otra. Se podrá disponer también de algunos pinchos, pues lo fundamental del cóctel es que es un evento de pie y no sentado.
Los canapés y las bebidas deben tener una presentación estética y agradable a la vista. Las bebidas pueden ser con y sin alcohol. En cuanto al servicio de mozos, lo ideal sería que estos ofrezcan las bebidas y los alimentos en bandejas. También, se debe prever mesas adornadas, tipo islas, para proveer de alimentos y bebidas a los invitados.
Comportamiento social en un cóctel
Cuando se asista a un cóctel, se aconseja llevar algunas tarjetas personales y profesionales en los bolsillos, ya que la razón fundamental de estas celebraciones es conocer y relacionarse con gente que, por lo general, no conocemos. Aunque algunas personas nos resulten familiares, habrá gente que puede ser interesante para nuestros negocios o profesión. Una de las normas de protocolo en estos eventos es no quedarse con una única persona o grupo, sino relacionarse con la mayor cantidad de personas posible. Se debe mantener las formas, como en cualquier otro caso, pero sin forzar nuestro comportamiento. No es aconsejable fingir ser otra persona, ya que esto puede llevar a una mala relación en el futuro.
Aspectos a tener en cuenta al organizar un cóctel
El lugar del evento debe contar con todas las facilidades posibles: fácil de llegar, de ubicar, de acceder, sin complicaciones ni riesgos. Si es invierno, debe estar techado y con calentadores de ambiente. En verano o si hace calor, no pueden faltar ventiladores y acondicionadores de aire, estratégicamente ubicados, con buena iluminación y, por supuesto, mucho cuidado con los baños; estos deberán estar impecablemente limpios. No olvidar de hacer las revisiones días antes, para conocer y sentir el lugar donde será el evento. Se debe contemplar algo de mobiliario de apoyo, sobre todo si se invita a personas de la tercera edad. La música, los alimentos y las bebidas juegan un papel importantísimo. La música es la cereza de la torta; es importante amenizar el ambiente con melodías acordes al evento pero, por sobre todo, según el deleite de los invitados.
Recuerda: “Nuestro actuar debe abrir caminos, no cerrarlos”. Felipe Reyes.
Hasta la próxima entrega…
