Etiqueta y protocolo empresarial

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El uniforme perfecto

Los uniformes de una empresa dan sentido de pertenencia a las personas que trabajan en ella. Usar un uniforme personalizado, en muchos casos, es motivo de orgullo para los trabajadores de la organización. 

Algunas empresas optan por códigos de vestuario para definir la imagen que quieren proyectar a sus clientes, proveedores y socios comerciales. Una notable apariencia de la empresa proporcionará a los clientes una impresión positiva y generará un ambiente de profesionalidad. 

El uso de uniformes por parte de los trabajadores es una manera de hacer llegar a los potenciales clientes la idea de seriedad y presencia de la compañía. En el periodo de la jornada laboral, la persona es la imagen de la propia compañía y lo normal es que la empresa tenga reglas sobre la imagen que quiera dar.

Constituyen también muchas ventajas, especialmente si forma parte de la seguridad de los empleados, porque usar ropa de trabajo adecuada ayuda a mejorar la productividad, ya que los trabajadores que se sienten cómodos y protegidos son más eficientes. Para los empleados, el uniforme puede representar un beneficio al permitir practicidad al vestirse durante la semana y hasta un ahorro de tiempo e, incluso, de dinero.

El uniforme de trabajo representa higiene y limpieza, como puede ser el caso de la ropa de hostelería y profesionales de la salud. Esto es especialmente útil en algunos de los sectores en los que pueden existir algunos patógenos y contaminar a los trabajadores o a otros clientes, como podría suceder en una clínica de salud. 

Ahora bien, si el lugar de trabajo es muy informal, la inclusión del uniforme no sería lo recomendable, por ser poco necesario e, inclusive, puede convertirse en una decisión desfavorable. 

Un artículo del portal Business Insider significa que notables como Mark Zuckerberg y hasta el mismo Steve Jobs han adoptado un “uniforme de trabajo”. Si bien no se trata del mismo traje, en el estricto sentido de la palabra, sí es un estilo definido que termina identificándolos, no solo frente a sus colaboradores, sino también ante los clientes.

El portal también imprime que esta estrategia permite optimizar la rutina y elimina una situación potencialmente estresante de la vida cotidiana y es la decisión de estar pensando qué ponerse cada día o cómo vestirse (Dinero.com). 

En el supuesto caso de no haber uniforme, se podrá pedir sugerencia de como querría la empresa que sus empleados vengan vestidos, pero recuerda siempre que el hecho de que una empresa no obligue a sus funcionarios a llevar uniforme no quiere decir que se pueda ir a trabajar de cualquier manera.

Hasta la próxima entrega…

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