Existen relojes en diferentes estilos y tamaños. De hecho, se van volviendo más grandes y agresivos, convirtiéndose en cartas de presentación, y tanto hombres como mujeres pueden usarlos como accesorio práctico o pieza de joyería o bisutería. Aunque en la actualidad sea bien visto llevar un reloj como y cuando se quiera, hay ciertas pautas para aquellos que no están seguros de su sentido en la moda o para quienes desean manejarse conforme con las reglas de etiqueta y protocolo.
El de diario: si bien buscamos que luzca bonito, también es necesario que sea neutral, y suficientemente fuerte y duradero para el ajetreo cotidiano. Se trata del primer buen reloj que ha de adquirirse para el trabajo o una cita privada. El acero inoxidable sería una buena opción, ya que cumple con los requisitos mencionados. La mayoría de las personas optan por los básicos, elaborados con todos tipos de materiales, incluyendo plástico y goma.
El formal: cuyos elementos clave son una malla de cuero –preferentemente a tono con los zapatos y el cinturón para un look más sofisticado– y un aparato delgado. Orientado a ocasiones que ameriten el mejor traje o una corbata, recordemos que combinar mallas plásticas y cronómetros con un traje de gala equivale a mezclar bermudas con blazer.
Al escoger un reloj de vestir, consideremos el buen gusto y que no obstruya el movimiento de la manga de la camisa.
El del sábado: este sí es algo divertido, moderno, colorido y, comúnmente, llamado descartable.
El deportivo: es el que entrenará contigo, contabilizará tus caídas y acompañará tus ejercicios, caminatas, partidos de fútbol y demás disciplinas. Para eso, será a prueba de agua y contará con un óptimo segundero. “No uses un reloj deportivo con un traje elegante”.
Damas: las normas son las mismas, salvo por una característica muy especial: por las noches las damas no usan reloj, ya que para ellas la noche no tiene tiempo... Olvidémonos de los exquisitos diseños de gala acompañados de un reloj, por más diamantes que albergue.
Manejarse con la izquierda: si sos zurdo o te gusta el reloj a la derecha, algunas marcas ofrecen opciones para ahorrarte acrobacias a la hora de ajustar la malla que tenés puesta.
Curiosidades: mundialmente conocidos como uno de los más lujosos y funcionales, al comprar un Rolex es fundamental tener presente que la falsificación es una práctica muy extendida. Pero hay códigos de advertencia que vienen en nuestro auxilio.
Tips elementales para comprar un Rolex
- Ante todo, reparemos en el costo. Los modelos más baratos y nuevos cuestan más de USD 3000. Un precio inferior al original es sospechoso.
- Verifiquemos si viene en estuche original y con los documentos, que especifican dónde ha sido comprado y las fechas de la garantía oficial. Un Rolex falso raramente incluirá cajas y papeles, de manera que si carece de estos componentes, recelemos.
- Localicemos el número de serie, que estará debajo del reloj, cerca del marcador de las 12, de los salientes en la parte de abajo del reloj o al costado, debajo del marco. Muchas adulteraciones bien elaboradas contienen un número de serie, pero las gangas fraudulentas no.
- Llevemos el artículo a un distribuidor local de Rolex, pues este es el mejor y más seguro mecanismo para corroborar la autenticidad.
Recuerda: sé cuidadoso. No es bueno que la gente recuerde tu reloj, pero no tu nombre.
Hasta la próxima entrega.
facebook.com/audaroig
