Om niños

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Es una disciplina que tímidamente se incorpora para los niños. El kundalini yoga proviene de la India y sus enseñanzas fueron traídas al Occidente por el maestro Yogi Bahjan. La instructora Macarena Fernández explica los beneficios de esta disciplina para el infante.

Kundalini yoga infantil es una técnica corporal, mental y espiritual que, mediante ejercicios respiratorios designados con el nombre de pranayamas, trabaja las posturas y el físico conocidos como asanas. También se realiza una especial relajación y meditación, pruebas de atención y concentración, proporcionando al niño el desarrollo de energía. El método incorpora una atmósfera lúdica, ya que el juego es una de las actividades naturales de aprendizaje en la infancia. “Por este motivo, los instructores creemos que lo mejor para el niño sería acompañar su crecimiento de manera dinámica”, señala Macarena Fernández, instructora de yoga en la guardería Minigente. Con una especialización en kundalini yoga infantil en Santiago de Chile, con la maestra Prabhunam Kaur, Macarena apunta que el proceso de su enseñanza se basa en conocer el mundo de los pequeños, escucharlos, ser flexibles y claramente estructurados. “Lo principal es respetarlos, y como dice el maestro Yogi Bajhan: Los niños son seres muy sensibles, personas completas con antenas de alta potencia que registran cada vibración a su alrededor, total y profundamente. Ellos también son capaces de mantenerse en un estado de total relax”, asegura la profesional.

Yoga infantil

“Es bueno que el infante conozca la experiencia, que enriquezca su valoración, encuentre la forma de mejorar su calidad de vida, y entienda los beneficios que aporta para él y su entorno. Es decir, facilitarles algunas vivencias concretas, que se constituyan en alternativas reales para que sean más felices”. Macarena aclara que sus alumnos entienden perfectamente en qué consiste el yoga y que no solo se ejercitan en la guardería, sino que también en sus hogares. Los resultados positivos son múltiples como superar el estrés asociado a los desafíos pedagógicos, enriquecer la capacidad de tolerancia ante la frustración, mejorar la atención y concentración, y aumentar la autoestima. Además de promover los hábitos alimenticios saludables, la postura y respiración correctas. Esta costumbre ayuda a los niños a sentirse más libres, relajados y en paz.

AMBIENTE

Para captar una mayor concentración de los pequeños que practican yoga, el espacio debe ser con ventilación, temperatura e iluminación adecuadas. Se colocan las colchonetas distribuidas en círculo y se utiliza una manta pequeña para la relajación. El ambiente ideal consiste en ser íntimo y alegre. “No existe un horario específico, pero los niños constantemente demuestran interés en el yoga. La comunicación celestial es la forma de meditar con los niños, en la que se efectúan movimientos con las manos y cantamos los mantras”, añade la especialista.

Texto  || dbattilana@abc.com.py