¿Cuál es el origen de los botones?
Según la historia, originalmente, los botones consistían en parte de caracoles tallados con forma circular o triangular y dos agujeros en su parte central, que se cosían en las vestimentas de varones y mujeres, pero no se utilizaban para abrochar las indumentarias, sino para adornarlas.
La práctica de abotonar la ropa con botones surgió en Europa oriental, aproximadamente, en el año 1200. Los vestidos holgados y sueltos fueron reemplazados por prendas más ceñidas al cuerpo.
Ni el cinturón ni los imperdibles (alfiler de gancho) usados hasta entonces, que se perdían con mucha facilidad, daban a los nuevos vestidos la estética deseada. Pero alguien tuvo la ocurrencia de coser una hilera de botones a un lado de la ropa y practicar ojales en el lado opuesto.
El uso de los botones en la actualidad
En la actualidad sigue siendo un elemento muy importante en la indumentaria, tanto en mujeres como en varones; diferentes tamaños, materiales, colores y formas hacen que los botones sigan siendo indispensables. En algunos casos, los puños de las camisas vienen con uno o dos botones verticales. Esto dependerá del grado de formalidad que tenga la prenda, pero también suele tener dos botones en paralelo, en diferentes distancias, para que la persona pruebe en cuál de los botones encaja mejor el ojal; una vez hecha la prueba, el botón restante hay que sacarlo.
En los blazers de trajes formales, los de mejor calidad siempre vendrán con ojales que se puedan abotonar, y los que tienen pegados se consideran de menor calidad y formalidad.
Las camisas con botones en los cuellos son consideradas prendas no formales, de sport; por lo tanto, no se recomienda que sean utilizadas con corbatas y siempre deben ir abotonados para mantener la rigidez del cuello de la camisa. En algunas prendas que llevan botones con formas o colores muy específicos, los fabricantes pegan uno o dos tanto en indumentarias de damas como de caballeros, para que –en caso de pérdida– los puedan remplazar; en este caso, de igual manera, los botones extras deben ser sacados y guardados, ya que no es muy elegante que resalten o queden expuestos.
En una próxima entrega seguiremos hablando del uso de los botones en los trajes de caballeros.
Recuerda: “Intenta aprender algo sobre todo y todo sobre algo”. Thomas Huxley.
