“Cuando nos encontramos bajo estrés, nuestro apetito y la forma en que vemos a la comida muchas veces se ven afectados. Podemos perder el interés en comer o podemos comer más de lo usual, o anhelar intensamente cierto tipo de comidas”, explica la Lic. Galeano con referencia a los trastornos.
¿Qué son los trastornos de alimentación?
- Los trastornos alimenticios diagnosticados por los manuales de trastornos mentales son: la anorexia nerviosa, la bulimia y el trastorno alimenticio no identificado (TANE). Según los últimos informes de la OMS (Organización Mundial de la Salud), la obesidad ya está considerada también un trastorno alimenticio. También hay trastornos nuevos, que son la vigorexia (preocupación obsesiva por el físico acompañada por práctica de deportes compulsivamente) y la ortorexia (obsesión por consumir solo lo saludable, se ve restricción fuerte de alimentos).
¿Es alarmante la aparición de estos trastornos?
- Los diversos desórdenes alimentarios ocupan el tercer lugar de las enfermedades de los adolescentes. La anorexia y la bulimia -que son diferentes- en muchos casos se desarrollan juntos.
¿Por qué se producen?
- Por cuestiones multifactoriales. Primero, factores de predisposición individuales: sobrepeso infantil, perfeccionismo, impulsividad, ausencia de hábitos bien estructurados, baja autoestima, miedo a madurar. Lo segundo, familiar: hábitos alimentarios desestructurados, preocupación por la figura, obesidad de algún familiar, baja resolución de conflictos, pobre comunicación, sobreprotección, mezcla de roles familiares.
¿Qué hay de los prejuicios o los estereotipos?
- También son factores predisponentes. Los socioculturales se definen entre estereotipos culturales femeninos (delgadez extrema), prejuicios contra la obesidad, determinadas profesiones y deportes (moda, gimnasia rítmica, patinaje). No existe una causa única, por eso es necesario un tratamiento a cargo de un equipo multidisciplinario del que participen nutricionistas, sicólogos, psiquiatras e incluso en algunos casos ginecólogos.
¿Influye el círculo social en el que se mueve la o el adolescente?
- Sí influye, porque de hecho hay círculos sociales donde existe más presión que en otros, es decir, más presión por la delgadez y por la estética. Sin embargo, observamos que se está diseminando en todos los niveles sociales. Con esta patología se puede ver que las mujeres que sufren estos trastornos tienen una imagen psicológicamente distorsionada de su cuerpo.
¿Cómo se trata esa “distorsión”?
- Esto implica desarmar las pautas establecidas, frenar y comprender el origen de las conductas autodestructivas; mejorar la autoestima, desarrollar habilidades sociales y comunicativas entre el enfermo y su entorno, siendo de vital importancia el trabajo en equipo entre el enfermo, el médico, la nutricionista, el psiquiatra, el psicólogo y la familia sobre la base de un plan común.
¿Existen estadísticas en nuestro país de cuántas mujeres lo padecen?
- En nuestro país no existen cifras exactas, lo que se puede observar a través de la clínica es que cada vez aumentan más los trastornos en los adolescentes. Se da la siguiente relación: por cada 1 anoréxica hay 4 con bulimias, pero creo que estamos igual que en otros países. Es la tercera causa de trastornos de los adolescentes, solamente que a veces están solapados como trastornos depresivos o de ansiedad.
¿Qué tipos de tratamientos se aplican?
- Depende de cada paciente. Este es individual y personal. En los casos que son más graves ya se necesitan medicación y acompañamiento de un psiquiatra y de un endocrinólogo.
¿Qué tan importante puede ser el acompañamiento del ámbito familiar?
- La familia es fundamental en todo el proceso. Debe proponer buenos hábitos de alimentación, estableciendo horarios de comida para toda la familia y recuperar un espacio para la conversación en torno a la mesa. También debe estar alerta a los cambios drásticos de peso de los hijos y enseñarle a los hijos a tener una visión crítica frente a las modas que impone la sociedad.
¿Qué deben hacer los padres ante la sospecha de que su hijo/a padece de este trastorno?
- Lo más importante, apenas se sospeche de un trastorno de este tipo, es pedir evaluación inmediata de un siquiatra o terapeuta familiar. Aunque no existen tratamientos generalizados, la metodología tiene tres ejes: terapia psicológica, que lleva al paciente a comprender los síntomas y modificar conductas; uso de fármacos, para manejar la ansiedad y las alteraciones del sueño; y el manejo nutricional, que es fundamental para la recuperación del o la paciente.