Desde su concepción el mensaje del debut se traducía en que las jóvenes habían llegado a una edad apropiada para aceptar pretendientes, adquirir roce social, seguridad y compostura para manejarse apropiadamente en sociedad. Hoy día, la edad para debutar oscila entre los 15 y 18 años, y la fiesta se realiza para que ellas vivan una noche de ensueños, ataviadas con trajes de alta costura, llena de tradición y magia. Para esta fecha, no estaría de más complementar a las jóvenes debutantes con algunos cursos de etiqueta, que las ayudaría a comportarse con corrección y decoro cuando la ocasión lo amerite, actuando con responsabilidad de sus actos, conduciéndose con respeto hacia los demás, no realizando papelones ni estridencias en el vestir y decir, desempeñándose bien en sociedad, dando inicio así a la recuperación de los valores como la honestidad, solidaridad y gratitud, colaborando, a su vez, a construir una nueva sociedad.
Un baile de debutante se inicia con una gran entrada. A las debutantes se les asignan dos acompañantes masculinos: el padre o tutor y otra pareja de baile preestablecida para esa noche. Las chicas hacen su entrada en el salón, generalmente por unas escaleras, donde sus padres o tutores las aguardan al pie de la escalera (habría que conocer la forma del salón) y van caminando hacia el centro, donde son presentadas a todos los asistentes por sus nombres y apellidos. Esta rutina se sigue con todas las jóvenes participantes, que van bajando o ingresando en el salón de forma ordenada, y previamente ensayada, hasta que estén todas en el salón. El baile se inaugura con un vals que debe danzar la debutante con su padre, según reza la tradición. Si la puesta de largo es colectiva, salen a la pista las demás debutantes con sus respectivos padres a valsar. Cuando finaliza el primer vals es cuando entra en escena la pareja de baile de la jovencita, quien le solicitará permiso al padre. La pareja bailará una o dos canciones más y seguirán bailando a lo largo de la noche, dependiendo siempre del interés que se haya gestado entre ambos.
Si la fiesta es de categoría, el vals será interpretado por una orquesta en vivo. De todos los demás asistentes se espera que vean el evento y aplaudan cuando sea apropiado; de lo contrario, se deben mantener en silencio. Posterior al vals inicial, el resto de invitados puede acompañar a los “recién iniciados” y bailar todos juntos en la pista. Después de las entradas y el baile de las debutantes, se lleva a cabo una cena formal. Se deben de tener buenos modales en la mesa, como colocarse la servilleta en el regazo y ponerla sobre la mesa cuando se haya terminado de comer. Tomar pequeños bocados, no hablar con la boca llena y utilizar los cubiertos correctamente. Los discursos pueden tener lugar después de la cena, en el que los asistentes tengan un tiempo de espera para que dejen de comer y puedan escuchar en silencio. Una vez que haya terminado la cena, la fiesta se vuelve más distendida.
Preparativos
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Cuando hablamos de preparativos, lo ideal es tener todo listo unos días antes, para evitar estar con los nervios de punta corriendo de un lado a otro. Es importante relajarse y sentirse cómoda ese día, rodeada de personas de confianza, para así disfrutar el momento con todo su esplendor.
Una limpieza de cutis, quince días o una semana antes, es primordial, con productos suaves y antialérgicos indicados para la edad, para que la piel pueda lucir radiante y luminosa. En cuanto a la peluquería, es mejor acudir a una conocida, no es el momento para experimentos. Días antes debe hacerse varias pruebas hasta elegir un peinado y maquillaje con los que la debutante se sienta a gusto. Vestir ese día para la peluquería una prenda abierta, como una bata o una blusa que luego pueda sacarse sin que roce el peinado, ni el maquillaje. Un día antes se debe iniciar con el cuidado de las uñas, teniendo en cuenta que las manos serán vistas por la mayoría de los invitados y saldrán en todas las fotografías. El maquillaje debe ser suave, según el tipo de rostro, color de piel, etc. Los zapatos son la segunda pieza del vestir de las mujeres. Si existe una pequeña equivocación al elegirlos, se corre el riesgo de pasar un mal rato esa noche. Los zapatos deben ser altos, cómodos y elegantes, hay que recordar que es una noche de baile.
Vestimenta
Los invitados deben ir vestidos con sus mejores galas. Las mujeres deben elegir un vestido de gala o fiesta para la ocasión; los hombres deben estar vestidos con esmoquin. Las chicas celebran el debut como una de las fiestas más importantes en su vida, ya que se trata de un momento muy especial que marca un hito, el paso de niña a mujer (aunque suene un poco cursi, es así). Para ese día especial, la etiqueta en nuestro país aconseja que el vestido sea largo, único, de color blanco y para ello se suele recurrir a trabajos de diseñadores y modistas de alta costura. Es importante escuchar los consejos de los expertos en el tema, pero lo trascendental es adoptar un vestido con el que la debutante se sienta cómoda y que esté de acuerdo con su personalidad. La manera de vestir habla de las personas, la ropa que se elija habla de su forma de ser, carácter, gustos y todos ellos reflejan la personalidad. A la hora de elegir un modelo se debe tener en cuenta lo que se quiere destacar, y algunos trucos que juegan a favor con relación al cuerpo (destacar espaldas, hombros, busto, etc.); además, en lo posible evitar lo que no favorezca. Los complementos apropiados son pequeños y delicados tocados hechos de flores o strass para el cabello, acompañados con joyas sencillas.
Y… ¡Por fin! llego la gran noche, un mensaje a las debutantes: “Este es uno de los mejores días de tu vida. Respira profundamente, camina con paso firme y decidido. ¡Sonríe! ¡Eres la mujer más dichosa y bella de esta fiesta! Empieza la mejor etapa de tu vida… ¡Disfrútala!”.
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