En el episodio 2011, los pitufos salen de su aldea de hongos rumbo al Central Park de Nueva York. En el emblemático parque de la Gran Manzana interactuarán con los seres humanos, con el fin de huir de las garras del malvado Gárgamel. El estreno de la película será en agosto, pero la "fiebre pitufa" ya empezó.
Hay un gran movimiento a nivel mundial para que los niños de este nuevo milenio se enamoren de los personajes que se ganaron el corazón de los chicos de finales de los 50; cuando fue creado el cómic, y de principios de los 80; cuando la genial dupla Hanna-Barbera los llevó a la tevé.
Récord Guinness
El 25 de junio de 2011, Pierre "Peyo" Culliford debió haber cumplido 83 años. En coincidencia con el cumpleaños del creador de Los pitufos, el último fin de semana de junio hubo una gran convocatoria de fanáticos de los pequeños seres azules de 11 países diferentes. Gente de distintas nacionalidades se disfrazó de simpáticos hombrecitos y mujercitas, en busca de lograr un nuevo récord Guinness. Hasta nuestro cierre, las cifras de asistencia variaban entre 4600 y 4800 personas que participaron del evento denominado Día mundial de Los pitufos, celebrado simultáneamente, en un lapso de 24 horas, en Bruselas, Atenas, La Haya, Dublín, México D.F., ciudad de Panamá, Varsovia, Moscú, Johannesburgo, Nueva York y Londres. El récord anterior de personas disfrazadas de pitufos es de 2510. Por lo que fue superado ampliamente.
Andalucía acoge al primer pueblo pitufo
No solo las personas de estas ciudades se tiñeron de azul con sus personificaciones, también las aproximadamente 175 casas del municipio de Júzcar, en la provincia de Málaga, España.
En ese lugar se creó el primer pueblo pitufo del mundo, para lo cual se usó 4000 litros de pintura para cambiar el color de las típicas casas blancas del lugar, incluida la iglesia y el cementerio. La Sony Pictures extendió la invitación al alcalde y preguntó si estaban dispuestos a transformar sus viviendas hasta septiembre de 2011, para promocionar la película. Tras una asamblea popular, la respuesta fue afirmativa. El pequeño poblado andaluz fue elegido, "porque querían que fuese un lugar ligado a la ecología y la sostenibilidad y, además, Júzcar está muy vinculado a la micología y los pitufos viven en setas", dijo el alcalde del municipio, David Fernández, al sitio en Internet elmundo.es.
El salto del papel a la pantalla grande y a la tevé
Pese a los comentarios que se generaron sobre el lado oscuro de Los pitufos, desde sus apariciones (como personajes secundarios de un afamado cómic francés, de mediados del siglo pasado) fueron bien recibidos por el público. Esto hizo que estos personajes de fantasía acompañen la infancia de varias generaciones y que hoy haya mucha gente adulta que los siga recordando con mucho afecto.
Guiándonos por su año de aparición, Los pitufos tienen 53 años. En 1976 se estrenó la película Los pitufos y la flauta mágica, como consecuencia del gran éxito de la serie animada en papel. La historia de Peyo para la pantalla grande fue de 73 minutos y contó con la musicalización del famoso Michel Legrand, según revelaba el diario El país de España, cuando anunció el estreno de la película en Madrid.
El 2011 festeja el 30 aniversario del debut de Los pitufos en la pantalla chica. En 1981 empezó a difundirse en los EE.UU. y luego en diferentes países. Los pitufos llegaron hasta lugares tan lejanos a su creación, como Japón. Las emisiones fueron variando. Al principio eran de media hora o una hora diaria y, los fines de semana, se duplicaba el tiempo. Juguetes, afiches y todo tipo de souvenir alusivo acumularon grandes sumas de dinero.
Con el paso del tiempo, Los pitufos siguen pequeños, pero no se achican y se adaptan a los cambios de nuestra era. En esta nueva apuesta cinematográfica, deberán enfrentarse a los desafíos de la gran ciudad, lejos de su modesta aldea. La producción y la promoción de Los pitufos en 3D y Los pitufos y la flauta mágica también difieren, debido a los grandes saltos que ha dado la tecnología en estos últimos tiempos. Si bien se cree que la altura de estos personajes es igual a la de tres manzanas, estamos seguros de que el éxito de la nueva propuesta no está en relación con sus protagonistas.
El papá de los pitufos
En la ficción, Papá Pitufo tiene la barba blanca y no está vestido de blanco; se diferencia del resto por el rojo de su vestimenta. Él es el líder indiscutible del grupo y todos lo respetan. En la realidad, el padre de los pitufos fue el historietista Peyo. En 1958, la revista de historietas Le Journal de Spirou daba un espacio permanente a estos pequeños seres azules, en el mercado francobelga. Previamente a esta fecha, los personajes estrellas del caricaturista eran las fantásticas historias medievales de Johan y Pirluit. En uno de los episodios, Los pitufos hicieron su aparición estelar y se ganaron el aprecio de los lectores, que empezaron a reclamar a esos personajes secundarios. Esto incentivó al artista a animarse a crearles una historia propia. Hasta el final de su vida (1992), Peyo siguió dibujando y buscando historias para su serie.
Los pitufos fue escrito en francés y hay una anécdota que indica que el nombre surgió por casualidad, cuando el dibujante, durante una comida, pidió a un colega que le alcance la sal: "Schtroumpfs", dijo, y así bautizó luego a sus célebres figuras.
La otra cara
Cuando se goza de mucho éxito, comienza el debate y se mira más allá de lo que está a la vista. Así surgieron comentarios de que Los pitufos eran diabólicos y tenían mensajes ocultos. Por ejemplo, se llegó a decir que representaban los siete pecados capitales: Pitufina (la lujuria), Pitufo Fortachón (la soberbia), Pitufo Egoísta (la avaricia), Pitufo Glotón (la gula), Pitufo Filósofo (la envidia), Pitufo Gruñón (la ira) y Pitufo Perezoso (la pereza).
Otros van más lejos en sus reflexiones y sugieren que Los pitufos estimulan a la xenofobia, ya que los duendes azules no se mezclan con ninguna otra comunidad; el castigo a los intelectuales, porque Pitufo Filósofo siempre es ignorado en sus magistrales opiniones, y la falta de natalidad, entre otras cosas.