Los creadores del sitio explican que no se trata de un probador virtual, sino de dar con la talla exacta. ¿Cómo lo hace? El usuario envía a la web dos fotografías, una de cuerpo entero de frente y otra de perfil, y enseguida tendrá la talla exacta de la prenda que le interesa.
Las fotos se suben desde el ordenador, desde el móvil o realizadas con una webcam. Además se tiene en cuenta la privacidad: una vez que el usuario sepa la talla, la aplicación se queda con las medidas para la próxima vez, no con las fotos.
De momento solo están operando en empresas textiles españolas; su objetivo final es expandirse por todo el mundo.