La memoria es una de las funciones de nuestro cerebro. Su capacidad es fundamental, ya que todo aprendizaje requiere de la retención. “Es una compleja actividad cognitiva por la cual se reorganiza la información, mediante mecanismos de registro, almacenamiento, accesibilidad, reproducción y consolidación, ya sea en matrices de imágenes, significados o en esquemas operacionales”, explica la licenciada en Psicopedagogía Clínica, Melissa Rojas, especialista en estimulación temprana (Cerena) y rehabilitación cognitiva.
La profesional señala que el cerebro humano tiene dos tipos de memorias. Una es la de corto plazo, que almacena temporalmente una información por diez segundos o un minuto, como por ejemplo algún número telefónico. A este tipo de memoria se le denomina también de trabajo o activa, que cuenta con una capacidad de acción muy limitada. Todo depende de la atención momentánea.
Para rememorar esos números y, posteriormente, trasladarlos a la memoria de largo plazo, Rojas indica que se debe repetir varias veces aquello que se quiere recordar, a través de un acto consciente y voluntario. “La mejor manera de retener lo captado por la memoria a corto plazo tiene relación con lo sonoro. Se sugiere repetir en voz alta antes de marcar un número. A este proceso se lo conoce como circuito fonológico. También, está presente el elemento visual, conocido como pizarra visoespacial, que retiene las propiedades y la localización de los objetos a recordar”.
En la otra parte del cerebro se desarrolla la memoria a largo plazo que guarda todo lo aprendido durante días, años o toda la vida y según cómo se grabaron los recuerdos, se subdividen en memoria declarativa o explícita.
Destreza cognitiva
“La memoria organiza y enlaza los datos de la experiencia a través del tiempo, no se trata de una función aislada, sino que está presente en todas las habilidades. La memoria que está bien desarrollada y utilizada se relaciona a la gran capacidad intelectual, ya que despliega todas las operaciones con facilidad. A la memoria se la vincula con la atención, la percepción, el control de sí mismo y el interés. En el proceso de enseñanza y aprendizaje, Rojas cree que últimamente la memoria fue una destreza cognitiva menospreciada; no obstante, resulta difícil obviar el papel relevante que juega en nuestro quehacer diario, recordándonos qué debemos hacer, de aquello que leímos ayer o del camino a casa”.
Memoria recuperada
Existen algunas técnicas memorísticas que, mediante la asociación de los estímulos visuales o auditivos, permiten recuperar datos. Uno de los métodos para recordar escribir una lista de palabras de lo que se recuerda, después se procede a leerla en voz alta. Varios recuerdos del pasado son fáciles de evocar cuando se encuentran en el contexto original donde fueron adquiridos, por ejemplo, los recuerdos de la juventud regresan a la mente cuando se visita el excolegio y se escuchan las mismas voces o se disfruta del aroma característico, así la memoria se activa.
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