Desde el Gobierno no se ha hecho casi nada para revertir la pésima presencia que tuvo nuestra delegación en Río+20, donde se defendió una postura radical antidesarrollista, en contra de la mecanización para la producción agrícola y ganadera, proponiendo retomar el modelo indígena de producir solo para el consumo local. Obviamente, una postura así ahuyenta a cualquier inversionista.
En Río+20 se aprobó un documento final de 283 compromisos para la implementación del nuevo modelo de desarrollo sostenible, que incluye desde la producción sostenible, en varias áreas. Paraguay asumió estos compromisos. Sin embargo, y conforme con los expertos del sector, solo uno se puede rescatar como en acción, gracias al acompañamiento del sector privado, en el campo del consumo y producción sostenibles.
El compromiso consiste en trabajar para lograr cambios en las sociedades respecto al consumo y producción, con miras a lograr el desarrollo sostenible mundial. Fuente: Ing. Walberto Caballero Achucarro
