Por Mariela García (20 años)
¿Cómo diste tu primer paso en este negocio?
Todo empezó en la época del colegio y la idea fue creciendo, hasta que me animé y, en mayo del año pasado más o menos, con el apoyo de mi familia me lancé al mercado. El nombre del negocio surgió en memoria de mi abuela, una mujer emprendedora, apasionada por el diseño y confección de prendas de vestir, Speranza Margherita.
¿Cómo definís tu trabajo?
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Trabajo 100 % nacional. Diseño y confección de ropas de alta costura, partiendo desde la elección de telas, buscando sobre todas las cosas una apariencia tranquilla, basada siempre en la femineidad de toda mujer y en la exclusividad.
¿Qué satisfacciones ya alcanzaste con lo que hacés?
Ver la realización de un sueño y la aceptación de las personas es realmente la mejor recompensa que puedo recibir. El objetivo siempre es encantar al público al cual va dirigido tu trabajo. Por otra parte, las invitaciones que me llegan para participar en los eventos de moda como el AFW, en los estands, son algo muy satisfactorio igualmente.
Cuando tenés inspiración, ¿qué rutina seguís para confeccionar una prenda?
Primero, imagino el diseño. Empiezo dibujando y me hago una imagen mental de lo que quiero fabricar. Luego, voy en busca de telas que concuerden con lo que creé en el papel.
¿Algún mensaje para los demás jóvenes?
Hay que animarse a cumplir los sueños; todo está en creer en uno mismo y, por sobre todas las cosas, ponerle empeño y dedicación. Porque para crear hay que soñar y convertir ese sueño utilizando las manos; para mí es como una magia.
