Por José Riquelme (19 años)
El bilingüismo es una de las principales características de nuestro país. Sin embargo, algunos estudiosos afirman que el Paraguay es diglósico, es decir, uno de los idiomas goza de mayor privilegio sobre el otro; en nuestro caso, el guaraní sobre el castellano. Pero no profundizaremos este tema, más bien, ahondaremos en la influencia que tiene el guaraní sobre el castellano.
Monseñor Saro Vera, estudioso de la idiosincrasia paraguaya, sostiene que el hombre de esta tierra piensa primero en el idioma vernáculo antes de hablar el español. Es así que se da lugar a algunas incoherencias dentro de una conversación.
Por ejemplo, la frase “voy a hacer ahora” en nuestro país no quiere decir que se llevará a cabo alguna diligencia inmediatamente, sino es una expresión utilizada para sellar un compromiso.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
La acción puede ser hoy, mañana, dentro de varios años o nunca. Este enunciado es una traducción literal del “ajapóta ágã”. Vale recordar que el guaraní no tiene un concepto claro del tiempo.
Por otra parte, varias palabras u oraciones para el paraguayo poseen otros significados al contrario de lo que diga la Real Academia Española, como los casos de “te dije luego”, que quiere decir “te lo advertí”, o “arma”, que por los “muchachos” es utilizada como sinónimo de amigo o compañero. Asimismo, al emplear la frase “decime un poco” se querrá dar a entender “decime, por favor”.
Para finalizar, cuando alguien exprese amor en palabras, lo más probable es que escuchemos “yo te quiero a vos”. Posiblemente, el enamorado utilice la redundancia para que a la dama no le quede la menor duda del cariño que siente. En fin, estas son solo algunas de las peculiaridades del ser paraguayo que... espérenme, “voy a ir a venir”.
