Marina Ruibal creó para la recepción un ambiente romántico, decorado con variadas flores y una cascada de luces que le dotaron de cierto toque. Los adultos disfrutaron de un bufé internacional, y los jóvenes, por su parte, se sirvieron lomitos, crepes y papas fritas. La mesa de dulces llevó la firma La Oma y Matías Lozano puso a bailar a los chicos. Una velada completa.
04 de abril de 2015 - 22:04
Noche de baile y felicidad
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