Si bien existen formas de eliminar la grasa de manera invasiva, también hay tratamientos externos que mejoran la imagen. La doctora Karina Figueroa propone la lipodilución con fosfatidilcolina. Aclaró que no es quirúrgica, sino más bien una mesoterapia que se hace con pequeñas aplicaciones en el área del problema, por ejemplo, la panza. Se usa en la remodelación del contorno corporal y en la reducción de la adiposidad del abdomen, cada 10 a 15 días. Según dijo, permite que la grasa se vuelva soluble y se elimine fácilmente a través de la orina. “Este tratamiento se combina dos veces a la semana con la ultracavitación, más radiofrecuencia tripolar, más láser de diodo, dos veces a la semana”, agregó.
Se puede realizar en pacientes de distintas edades, pero la profesional afirmó que tienen que estar sanos. “El láser es de diodo, frío, nada invasivo, no hay dolor; lo que el paciente percibe es un chasquido, que los pacientes toleran bien. También combinamos con la lipodilución con kuma shape. Ese equipo tiene vacum con radiofrecuencia bipolar, láser infrarrojo y rodillo masajeador, en un solo cabezal. Se va programando para que disminuya o aumente la potencia de estos tratamientos. Las cuatro terapias, en un solo cabezal, de cuyo centro sale el láser para reducción y flaccidez”.
La cavitación se hará dos veces a la semana, y el kuma shape, una vez. El vientre plano también se logra con equipos de termoterapia, es decir, vendas que levantan la temperatura.
La triple A
Todos estos tratamientos no tienen efecto si la persona no se decide a bajar de peso. Por eso, Karina resume la importancia de la “triple A”, esto es, alimentación, aporte de líquido o agua, y actividad física.
Si tiene obesidad
“Con estos pasos, se logra tratar la grasa localizada, que a un paciente obeso no se puede aplicar porque la obesidad es una enfermedad. A este no se le realiza el tratamiento desde el punto de vista estético”.
La persona con obesidad tiene problemas de síndrome metabólico, se tiene que ir a un nutricionista. No se soluciona nada con estos recursos estéticos. Es para pacientes sanos, insistió. “Por ejemplo, si es hipertenso, pero tratado, hay que evaluar que no tenga cardiopatías. Es para pacientes que tienen algo que les molesta, pero si se trata de 60 kilos de sobrepeso, lo que debe hacer antes que nada es cambiar su estilo de vida”, explicó.
