La Lic. Joanna Muñoz, psicóloga, señala que “por lo general a los niños les resulta difícil estudiar en febrero debido al ambiente vacacional que los rodea. Se duermen más tarde y los horarios son más flexibles. Los demás niños están jugando y, por ende, ellos también quieren salir, recrearse, etc. Además el clima, con altas temperaturas, no favorece la concentración”.
“Antes de iniciar los estudios para los exámenes de febrero sería conveniente dar al niño un descanso previo de 15 días, ya que la pausa es necesaria y saludable; caso contrario, estaría iniciando el año lectivo agotado”, afirma.
Agrega que “aún en los meses de enero y febrero se deben combinar las actividades recreativas, incluyendo las deportivas o las artísticas, con las académicas, que incluyan a un profesor especializado en una materia, cuando se trata de matemáticas, física, química, etc., o contar con el apoyo de los padres cuando se refiere a materias leídas. Sin las horas que se le dedica a la escuela –en vacaciones– tenemos tiempo suficiente para poder organizarnos”.
Los padres
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Muñoz aconseja que “es importante que los niños sientan el apoyo moral de sus padres. Se les ayudará a reunir todo el material necesario para estudiar si se trata de niños pequeños; en tanto, si son adolescentes, los progenitores deben supervisar el aprendizaje diario de sus hijos y que hayan conseguido el material necesario. Además, proporcionarles el acceso al apoyo escolar a través de docentes particulares”.
¿Cómo aprender?
La licenciada resalta que “memorizar no es la clave para poder aprender, ya que el principal objetivo del estudio es la comprensión. Debemos enseñar al niño a comprender a través de lecturas con preguntas, explicándole el contenido de lo que se está estudiando, dar o pedir ejemplos de su entorno inmediato, etc.”.
“Recuerde que la disciplina y la perseverancia ayudarán a que el niño o adolescente pueda estar confiado en un examen”.
Enfatiza la profesional que “los niños por lo general no se organizan por iniciativa propia, por ello los padres o encargados deben ayudarlos a equilibrar sus actividades de la semana, intercambiando horas de estudio, de recreación y descanso. Es importante verificar si dispone de los elementos necesarios para iniciar a repasar las lecciones”.
