Actualmente, durante la adolescencia los chicos tienden a tener la denominada “papilla bajo la lengua”, lo que impide una correcta pronunciación de las palabras. La imitación a otros adolescentes es una de las causas que generan este problema en el hablar.
La licenciada Nadia de Font Reux, fonoaudióloga, afirma que algunos de los factores principales que pueden afectar la correcta modulación de las palabras durante la adolescencia podrían ser: tratamientos ortodóncicos en curso o la falta de ellos, respiradores bucales, alteración en los órganos fonoarticulatorios, malos hábitos orales, imitación a otros, etc.
–¿Una mala adecuación del funcionamiento de los órganos articulatorios puede ser la causa?
–El famoso término “tiene una papa en la boca” se aplica a este caso, ya sea por costumbre e imitación a otros muchos adolescentes. Jóvenes y hasta algunos adultos tienden a hablar como si les pesara la lengua, o como si les costase demasiado modular y articular bien la boca para hablar. En ciertos casos se trata de una cuestión de imitación, costumbre y adaptación al grupo que les rodea y no de alguna falla en la estructura orgánica y funcional de la boca.
–¿Qué ejercicios aconseja para el adolescente?
–Los ejercicios que podría realizar en la casa es ubicarse frente al espejo y leer en voz alta, simular estar en un auditorio frente a otras personas, grabarse y autoevaluar su discurso y pronunciación, leer textos con distintos grados de dificultad que presenten palabras complejas y desconocidas (al mismo tiempo, podrá buscar el significado y aumentar su vocabulario), repetir trabalenguas, cantar músicas de ritmo lento, moderado y rápido, y no tener miedo ni vergüenza de hablar bien frente a sus amigos.
–¿Cuándo acudir a un profesional?
–Se deberá contactar con un profesional cuando el adolescente se percate de que a los demás les cuesta entender lo que está diciendo, cuando por timidez o vergüenza le cueste hablar con otras personas que no sean de su entorno familiar, cuando se encuentre realizando algún tratamiento ortodóncico u otorrinolaringológico. El profesional realizará unas evaluaciones de los órganos fonoarticulatorios, que son todos los que interfieren en el habla, un test de repetición de palabras, identificación y descripción de imágenes y láminas, además lectura y narración de historias.
