–¿Qué es la hiperémesis gravídica?
–Es un síndrome caracterizado por vómitos persistentes en la gestante en ausencia de enfermedad médica específica, y que puede provocar un desequilibrio nutricional, metabólico, hidroelectrolítico y del estado general.
–¿Cuándo aparece este cuadro?
–Por lo general aparece por primera vez antes de las 20 semanas de gestación.
–¿Cuáles son los factores predisponentes?
–Embarazo no deseado, nulípara, adolescente, embarazo gemelar, falta de apoyo familiar, entre otros.
–¿Cuáles son los síntomas?
–Vómitos precedidos por náuseas que aparecen por la mañana al principio, y luego a cualquier hora, encías enrojecidas, lengua seca, aliento con olor a fruta, orina concentrada, pérdida considerable de peso, disminuye la presión arterial, astenia o debilidad, deshidratación, entre otros.
–¿Cómo se realiza el diagnóstico?
–Por la clínica y el examen físico: signos de deshidratación, taquicardia, hipotensión arterial.
Por el laboratorio se comprueba: disminución de los electrolitos (sodio, potasio y cloro), y aumento de la concentración de glóbulos rojos, urea y ácido úrico.
–¿Cuál es el tratamiento?
–He aquí las indicaciones sanadoras: internación, suspender temporalmente los alimentos y bebidas para dejar descansar el aparato digestivo, administrar líquido endovenoso para corregir los desequilibrios de electrolitos. La medicación será antiemética. Además, hay que hacer control de peso diario y apoyo psicosocial.
Consejos para la futura mamá
- Comer poco, preferentemente líquidos y fríos, y a menudo cada tres horas, aunque no tenga hambre.
- Beber mucho líquido.
- No ingerir comidas que contengan grasa o condimentos.
- No tener vicios como tabaco, alcohol y cafeina.
- Evitar olores fuertes.
- Reposo.
