La rosácea es una enfermedad crónica de causa desconocida que afecta a la piel de la cara. Con frecuencia empieza como un enrojecimiento de la nariz, mejillas, frente y barbilla. Más tarde pueden aparecer granos (rojos y con pus) y venitas rojas (telangiectasias) en las mejillas y en la nariz.
No se cura, pero suele responder bien al tratamiento si este se realiza con regularidad, comentó la doctora Mary Esquivel, dermatóloga.
La rosácea puede aparecer a cualquier edad, predomina durante la tercera y cuarta década de la vida, alcanza su punto de máximo riesgo ente los 40 y 50 años. Se presenta principalmente en la mujer y es más común en las personas de tez clara.
Esta enfermedad puede acompañarse además de lesiones en los ojos. Generalmente se inicia con rubor episódico en las zonas centrales de la cara que puede haber comenzado años atrás, incluso en la infancia.
Estos pacientes tienen predisposición a enrojecer en situaciones de calor y de frío, por las radiaciones de la luz ultravioleta, por la ingesta de bebidas calientes, comida picante, bebidas alcohólicas y por estrés emocional.
La intolerancia a cosméticos es bastante común. Se utilizan cremas y geles tópicos en las primeras etapas y en las formas más avanzadas se agregan medicamentos por vía oral.
Las medidas generales son evitar la exposición a ambientes de temperaturas extremas (calor o frío), el uso de filtros solares, dieta adecuada y la aplicación de lociones especiales con pigmentos de color verde, a fin de disminuir el enrojecimiento facial.
Por otra parte, Mariela Amadeo, de Beiersdorf, comentó que existe un producto, Eucerin antienrojecimiento, especialmente formulado para mejorar la condición de la piel propensa a la rosácea, con resultados visibles en cuatro semanas.