Triglicéridos altos

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La  producción de triglicéridos es a partir de las harinas y azúcares, a diferencia del colesterol, que se produce a partir de las grasas y en un gran porcentaje en forma interna independiente.   

–¿Cuál es el nivel normal de triglicéridos en una persona?   

–El nivel normal es por debajo de 150 mg. Existen laboratorios que tienen como rango máximo 140 mg; no obstante, este nivel normal varía en relación a otros problemas de salud que tenga la persona. Por ejemplo, si tiene diabetes o presión alta, debe estar en un nivel de 100 mg, idealmente. Si la persona tiene menos del nivel recomendado, no es ningún problema, pues es preferible.   

–¿Cómo se asocia el triglicérido al colesterol?   

–Ambos son grasas de la sangre y transportados por las lipoproteínas, lo que comúnmente llamamos "colesterol bueno y colesterol malo", los dos están relacionados con los problemas cardiovasculares.   

–¿Cuáles son las causas de tener trigliceridos altos?   

–Hay varias causas; las más comunes son las alimentarias, por comer en exceso harinas y azúcares. También existen personas con cierto problema metabólico que tienen una producción aumentada.   

–¿A partir de qué edad pueden sufrir estos problemas?   

–A  cualquier edad, incluso los niños y adolescentes, por el estilo de vida que llevan. Los efectos   son acumulativos y aparecen con el tiempo.   

–¿Qué hábitos debe corregir la persona?   

–Los hábitos para corregir este problema son simples, económicos y muy efectivos: moverse y comer una dieta balanceada. Hacer actividad física, un mínimo de 30 minutos, tres veces por semana, pero en caso de triglicéridos altos, se debería aumentar a cinco o más veces, debido a que los mismos bajan  rápido. Durante el ejercicio es importante controlar que el pulso llegue a cierto nivel para que sea más efectivo el resultado.   

Comer una dieta balanceada implica aumentar la porción de verduras en el plato. Una manera sencilla de entenderlo es dividiendo este en tres partes, la mitad debería ser verduras (cuanto más variadas, mejor) y la otra mitad dividida nuevamente en dos, de tal manera que un cuarto es para harinas (arroz, fideos, porotos, maíz, mandioca, etc.) y el otro cuarto del plato para una fuente de proteína (huevo, carne, queso, soja, etc.). Cuanto más integral son las harinas, menos se producen los triglicéridos.