–¿En qué consisten las vacunas contra el cáncer utilizadas en piel y riñones?
–Las vacunas utilizadas en el Brasil, contra el cáncer de piel específicamente para los melanomas, así como también para los cánceres renales, no son nuevas y datan de los años 2005 aproximadamente. Consisten en estimular la inmunidad de los pacientes con dichas enfermedades mediante el uso de sus propios tumores, unidos a otras proteínas. Se inyectan con el fin de mitigar los efectos indeseables de la enfermedad en progresión.
–¿Estas vacunas son solo para los afectados o se utilizan también de modo preventivo, en pacientes que pueden desarrollar la enfermedad?
–Se utilizan en pacientes con la enfermedad en desarrollo y no en pacientes sanos. Sirven para optimizar la calidad de vida de estos pacientes.
Se entiende que las vacunas previenen enfermedades, y la única hasta ahora aprobada por la FDA es la del cáncer del cuello uterino, esta sí es una vacuna ya que puede evitar el desarrollo del cáncer del cuello uterino, producido por el HPV (Papiloma virus humano).
En Brasil
–¿Es el Sirio Libanés de San Pablo pionero en el tema?
–Las denominadas vacunas contra el melanoma y cánceres renales se desarrollaron en San Pablo, en el Instituto de investigaciones Sirio Libanés, a cargo del Prof. José Barbuto. Solamente se comercializa en el Brasil, no en otros países, europeos, ni americanos. Estabilizan la enfermedad pero no curan, y mucho menos la evitan.
Quimioterápicos y anticuerpos monoclonales
Existen actualmente quimioterápicos y otras drogas llamadas anticuerpos monoclonales, muy eficaces para ambas enfermedades, pero no vacunas de prevención. Las únicas vacunas de prevención que se están trabajando son para el cáncer de mama.
–¿Tenemos en Paraguay la tecnología y el personal capacitado para estas vacunas?
–En Paraguay no disponemos de iniciativas para investigaciones, y no solo en cáncer, un ejemplo sería una vacuna contra el dengue, materia prima no nos falta.
