En una plaza observamos los árboles, las flores, los juegos, las fuentes y las esculturas. También podemos escuchar los sonidos que nos rodean y mirar a las personas que pasan por allí.
Cuando visitamos un museo, conocemos objetos que nos ayudan a saber cómo vivían las personas hace muchos años.
Podemos observar fotografías, pinturas, herramientas, muebles y otros elementos que forman parte de nuestra historia.
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También encontramos monumentos y edificios antiguos. Algunos recuerdan a las personas importantes o los acontecimientos de nuestra comunidad. Otros nos muestran cómo era nuestra localidad en el pasado.
Somos pequeños exploradores
Cuando recorremos estos lugares, podemos hacer preguntas, observar con atención e investigar. ¿Qué vemos? ¿Quién construyó este edificio? ¿Por qué hay una estatua? ¿Qué habrá pasado aquí hace muchos años?
Podemos conversar con nuestros compañeros y compartir lo que descubrimos. Así aprendemos que nuestra localidad tiene una historia que podemos conocer y valorar.
Cuidamos lo que es de todos
Los lugares que visitamos forman parte de nuestra comunidad y muchas personas los disfrutan.
Por eso los cuidamos: no tiramos basura, no rayamos las paredes, respetamos las plantas y tratamos con cuidado los objetos.
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También podemos dibujar el lugar que más nos gustó y contar qué descubrimos durante nuestra visita.
¡Abrimos bien los ojos, hacemos preguntas y salimos a conocer nuestra localidad!
