La civilización azteca
Política
Los aztecas se caracterizaron por su organización política y guerrera que superaba con creces a otras civilizaciones.
Gobierno
Cuando un emperador fallecía, el sucesor era elegido a través de un Consejo Supremo, cuyos representantes pertenecían a la nobleza azteca. Se consideraba que su origen era divino.
Ciudades
El imperio azteca estaba formado por ciudades–estados con gobernantes locales, quienes también eran elegidos por el mismo consejo superior encargado de elegir al jefe supremo.
Sociedad
Estaba dividida en varios grupos sociales: la nobleza, a la que pertenecían la familia real, los jefes guerreros, los jefes de las ciudades-estados y los sacerdotes. El resto de la sociedad estaba constituida por artesanos, agricultores y esclavos.
Religión
Los aztecas fueron politeístas, es decir, adoraban a varios dioses. Ofrecían sacrificios humanos o animales, porque creían que la sangre era el alimento primordial de los dioses y los que le ayudaban a seguir viviendo.
Capital
La capital azteca era México-Tenochtitlan.
Agricultura
Las técnicas agrícolas que aplicaron fueron un complejo sistema de control de las aguas, obras de drenaje y desalación. Los cultivos básicos eran: maíz, calabaza y frijoles.
Arquitectura
Levantaron construcciones arquitectónicas grandiosas, de entre las que destacan los templos con forma de pirámide escalonada, decorados con una gran cantidad de relieves. La arquitectura sobresalió en la construcción de monumentos, diques y acueductos.
El comercio
Tenía gran importancia en la civilización azteca, el intercambio comercial generalmente involucraba géneros agrícolas, artesanías, tejidos, papel, caucho, metales y pieles.
Conocimientos
Establecieron la creación de un calendario que organizaba el recuento del tiempo y también acuñaron un sistema de escritura.
Los sacerdotes, astrónomos y astrólogos aztecas tenían como uno de sus deberes la contemplación del cielo y el estudio del movimiento de los astros.
