Una mezcla de historia y naturaleza

Si sos de las personas a quienes les gusta fusionar la historia con la naturaleza, el Parque Nacional Cerro Corá, en Amambay, o la ciudad de Santa María, en Misiones, son sitios ideales para una escapada de fin de semana entre amigos, en familia o con la pareja.

La vista en la cima del Kurusu Cerro es un relax para el alma luego del esfuerzo de 3 kilómetros de sendero.
La vista en la cima del Kurusu Cerro es un relax para el alma luego del esfuerzo de 3 kilómetros de sendero.María Teresa Blanco, ABC Color

El Parque Nacional Cerro Corá, en Pedro Juan Caballero, cuenta con 5.538 hectáreas que son administradas por la Dirección de Áreas Protegidas, dependiente del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), y es un sitio ideal para la práctica de ecoturismo. La reserva natural está rodeada de los cerros Ponta Porã, Guazú, Tacurú Pytâ, Alambique, Corá, Mirón, Tranquerita y Tangaró, en plena zona de la Cordillera del Amambay.

Precisamente, por el terreno incidentado, es decir el “Cerro Corá”, el Mcal. Francisco Solano López optó por instalar allí lo que quedaba de su ejército y resistir el ataque de la tropa aliada.

El Parque Nacional Cerro Corá cuenta con 5.538 hectáreas y es un sitio ideal para la práctica de ecoturismo.
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El ingreso al sitio es gratuito, hay cinco guardaparques y durante el recorrido el visitante podrá conocer el lugar exacto de la última batalla del Mcal. Francisco Solano López durante la Guerra contra la Triple Alianza (1864-1870).

El turista encontrará dentro de la reserva varios monumentos que perpetúan la memoria de los combatientes que dieron su vida por la patria en aquella desigual batalla, como por ejemplo la gran cruz del Mcal. López, en donde se dice que fue asesinado por un soldado brasileño, o el corredor de los bustos de los jefes militares que cayeron durante la contienda. Recorrer esta zona te transporta inmediatamente a aquella sangrienta jornada del 1 de marzo de 1870.

Los turistas encontrarán monumentos que perpetúan la memoria de los combatientes que dieron su vida por la patria.
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El parque ofrece también una zona de camping con servicios básicos como agua y baños, caminatas en medio de la naturaleza con senderos guiados y tranquilos en donde se respira aire puro y un olor a flores del campo. Si tenés suerte podés llegar a ver uno que otro animal silvestre como monos, tirica y ciervos, pero sí o sí te deleitás con el canto de la gran cantidad de aves que habitan en la inmensidad del bosque.

Si hace mucho calor, está al alcance del turista darse un chapuzón en las aguas del río Aquidabán, que cruza en medio del parque. También si te gusta conocer más de la historia bélica hay un museo al ingresar a la reserva. Allí se exponen los objetos de madera y metal que fueron rescatados en el lugar de la última jornada de la Guerra Guasu, además del Muro de la Gloria, en donde están registrados todos los nombres de los héroes de aquella contienda.

La reserva natural está rodeada de los cerros Ponta Porã, Guazú, Tacurú Pytâ, Alambique, Cerro Corá, Mirón, Tranquerita y Tangaró.

Cerro Corá está ubicado a 454 kilómetros de Asunción y a 45 km de Pedro Juan Caballero. Si vas desde la capital del país se debe tomar la ruta PY03, pasando por San Estanislao (San Pedro) hasta Yby Yaú (Concepción) para empalmar con la ruta PY05 y dirigirse a la reserva natural a 45 kilómetros antes de llegar al centro de Pedro Juan Caballero.

“El parque está abierto de manera gratuita a las delegaciones de estudiantes y turistas que a diario llegan desde diversos puntos del país. Hay días que recibimos hasta 150 personas, que ingresan a disfrutar de la naturaleza y conocer un poco más de la historia del Paraguay”, manifestó Adriano Coronel, guardaparque de la reserva.

El encargado forestal indicó que si el turista quiere quedarse a disfrutar de la magnífica noche con un cielo estrellado solo debe venir munido de un camping, un poco de alimento y de suficiente repelente.

En el parque también se cuenta con un museo con elementos bélicos encontrados en el sitio.

“El parque nunca se cierra, incluyendo Navidad, Año Nuevo o cualquier otro feriado. Siempre estamos dispuestos a atender a todos los turistas que se acercan a la reserva”, dijo Coronel.

Aunque, aclaró, no se hace un circuito guiado si no son delegaciones grandes o sin reserva anticipada, pues solo hay cinco guardias que deben estar pendientes de todo el parque.

“No hacemos recorrido guiado personalizado, solo a delegaciones grandes que hayan realizado una reserva previa, porque solo somos cinco guardaparques para todas las más de cinco mil hectáreas. Es más, el Ministerio del Ambiente solo tiene 60 guardias nombrados y 16 contratados para cubrir todas las áreas protegidas a nivel país, cifra que es muy escasa para todo lo que debemos cuidar”, puntualizó Coronel.

La tranquila ciudad misionera

Por otro lado, al sur del país, en el departamento de Misiones y a 242 kilómetros de Asunción, se encuentra el distrito de Santa María de Fe, una ciudad tranquila en donde la naturaleza se fusiona con la historia religiosa de los jesuitas.

La antigua casa de los indios alberga en su interior 56 imágenes.

La ciudad, conocida como “La silenciosa”, fue considerada como un gran taller de las Reducciones. Prueba fiel de eso es el Museo Diocesano en cuyo interior se guardan 56 imágenes barrocas que formaban parte del altar mayor del templo local. La antigua “Casa de los indios” data de 1672 y está a un costado del templo, frente a la plaza Mariscal Estigarribia. El techo de tacuarita y grandes tejas, las gruesas paredes, el piso de cerámica y el fuerte olor a antiguo ya te transportan automáticamente al pasado.

Lea más: La silenciosa Santa María

Santa María de Fe también tiene sitios de exuberante naturaleza. Es un pueblito de gente sencilla y amable. Para comenzar el recorrido, la plaza Mariscal Estigarribia es un sitio obligado en donde es muy fácil identificar a un turista, pues siempre estará mirando la copa de los árboles en busca de los monos que viven libres y a sus anchas.

El Ycuá Teja anteriormente era utilizado como una "lavandería comunitaria".

Ya en el camino a la compañía San Fernando, a unos cinco kilómetros del centro, otra parada obligatoria para refrescarse es el Ycuá Teja, donde antiguamente las mujeres se reunían para lavar ropa y compartir una ronda de terere. En el sitio hay un manantial de agua cristalina que desemboca a través de unas piletas hasta el arroyo Santa María.

Siguiendo el mismo tramo, a unos 15 kilómetros pero en la compañía Cerro Costa, está el Kurusu Cerro, que cuenta con dos kilómetros de sendero guiado y bien cuidado. En las épocas de las reducciones, los indígenas encontraron una cruz en la cima de la colina y allí se construyó la capilla. Desde ese momento es visitado por miles de peregrinos, principalmente cada Viernes Santo.

El sendero de 2 kilómetros está completamente señalizado y limpio.

En la cima está la pequeña capilla con tres cruces y una naciente de agua que ni en épocas de las peores sequías se secó y, según los pobladores, es “milagrosa”. Durante el recorrido se puede encontrar cruces talladas en las rocas, al igual que la imagen del Arcángel Gabriel, considerado el mensajero de Dios, quien anunció a la Virgen María que sería la madre de Jesús. Precisamente en este pueblo, la protectora espiritual es Santa María, cuya fiesta patronal se recuerda cada 8 de setiembre.

El distrito está situado a 242 kilómetros al sur de Asunción, en el departamento de Misiones. Se llega mediante un desvío sobre la ruta PY01 en la ciudad de San Ignacio. En el kilómetro 230 de la ruta Mariscal López está el desvío, que tiene un camino asfaltado y se encuentra a 12 kilómetros del centro ignaciano.

Visitar el Parque Cerro Corá o llegar a Santa María se puede hacer sin mucho presupuesto, pues los sitios son de acceso gratuito. La mayor inversión es en el traslado. Llegar en bus a Santa María cuesta G. 60 mil y a Cerro Corá el pasaje está G. 90 mil, aunque también hacer una “vaquita” entre los amigos para el combustible es una opción que les alcanzaría unos G. 400.000.

Si buscás una escapada de fin de semana en donde podés estar en contacto con la naturaleza y conocer un poco sobre historia, estos dos sitios sin duda son ideales para disfrutar con los amigos, la familia o la pareja.

Como llegar a ambos lugares en donde se fusionan la naturaleza y la historia.
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