Tiene 33 años y se recibió de abogado a los 25. Un año después inició sus estudios de actuación con Agustín Núñez, en El Estudio, y allí inició una nueva etapa, dedicándose casi exclusivamente a su faceta de actor, aunque, según cuenta, ya desde la adolescencia sentía la inquietud, cuando participaba de los actos estudiantiles.
Se trata de Juan Sebastián Buzó, y hoy forma parte de “Historias de vida”, un espectáculo de monólogos que comparte con Lourdes García, Calolo Rodríguez y Víctor Sosa Traverzzi, bajo la dirección de Ángel Ramos Sánchez.
Para Juanse, como le llaman sus amigos, su apertura al mundo de los monólogos nació no solo como una inquietud artística, sino –sobre todo– como un acto de libertad, incluso financiera. “Primero surge por necesidad y luego por placer, porque, como actor, tenés ganas de estar en algún proyecto actoral, y muchas veces no se da, y con los monólogos tenés total autonomía. A diferencia de un elenco, donde necesitás mínimo un director y dos actores... Y con los monólogos encuentro esta libertad de hacer, sin depender de que te llamen y contraten”, confiesa.
Según cuenta, sus monólogos cuentan solo con un 10 a 20% de ficción. “Uso mucho la realidad exagerada; en esa exageración hay ficción”, comenta.
-¿Cuál es el mayor éxito y la peor frustración para un monologuista durante ese rol?
-El mayor éxito es lograr esa comunicación sincera entre el público y el monologuista, y la mayor frustración es no recuperarse de una mala experiencia con el público.
-¿Recordás alguna anécdota relacionada a una de esas situaciones?
-Recuerdo muchas satisfacciones; ahora, de malos momentos, es importante recordar una presentación que tuvimos en Kilkeny el Día de la Amistad, cuando todo el mundo ya estaba pasado de copas, escuchando música a todo volumen. De repente les cortaron la música y comenzamos a monologar; yo fui el presentador del grupo, el sonido estaba mal calibrado, el público estaba en otra, hablando entre ellos, casi nadie prestaba atención...
En “Historias de vida”, Buzó se encarga de presentar “Un quilombo en los '90”, un relato de la adolescencia sobre su primera vez… en un prostíbulo. “Eso sucedió cuando yo tenía 14 años, un fin de semana en que mis viejos se fueron de viaje y les invito a dos compañeros míos de colegio que se queden a dormir en casa, así ellos tampoco tenían el control y permiso de sus viejos. Entonces los tres, sin tener mucha experiencia nocturna pero embriagados por la libertad, decidimos irnos a un prostíbulo por primera vez”, adelanta.
A pesar del mundo particular e intimista de las historias, el espectáculo cuenta con la dirección de Ángel Ramos Sánchez, quien compartió sus conocimientos del “solo en escena”, una técnica de monólogos que rompe “la cuarta pared, ya sea uno contando desde sí mismo o encarnando un personaje, pero en constante comunicación con el público, buscando esa complicidad del público en las historias”.
En su experiencia actoral, Juan Sebastián participó de las telenovelas nacionales “De mil amores” (2009) y “La Doña” (2010). También fue antagonista en un capítulo de la serie “La Herencia de Caín” (2010), en la que también se desempeñó como productor ejecutivo.
En 2009 se recibió como director de El Estudio y dirigió la obra “Códigos rotos” (2010), de Rafael Monti y “Del tereré a Catalina” (2011), una versión de “De la gaseosa al champán”, de Javier Rey de Solá.
Además de actividades varias como modelo publicitario, realiza monólogos de humor con el grupo Atlético Comedia, donde comparte créditos con figuras como Pope Spinzi, Tuki Franco y Lourdes García. “Historias de vida” se presentará este domingo 7 de abril a las 20:00, en Casa Amarilla, Areguá.
