El Diagnóstico de la Calidad del Aire en Asunción realizado con el apoyo del Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas y el Centro Mario Molina Chile, en diciembre del 2010 muestran que poco a poco estamos siendo envenenados por el sucio aire que respiramos.
Según los estudiosos, las emisiones de gases producto de la combustión del diesel son los principales contaminantes del aire.
El dióxido de nitrógeno y el dióxido de azufre son los gases producidos por los transportes movidos a diesel. La mayor cantidad de estos gases se concentran en la zonas urbanas de manera homogénea lo que significa un impacto generalizado del transporte, indica el informe.
Actualmente, el aire de Asunción, según el estudio elaborado, contiene dioxido de azufre (SO2), monoxido de carbono (CO), dioxido de nitrógeno (NO2), oxidante fotoquímico (ozono) y material particulado respirable.
Este último agregado, uno de los más estudiados en el mundo, está compuesto de partículas solidas o líquidas (a excepción del agua) suspendidas en la atmósfera. Son una compleja mezcla de productos químicos y elementos biológicos como metales, sales y materiales carbonosos.
Cada uno de estos compuestos que tiene el aire causa en el ser humano enfermedades variadas, ya que al ser inhalados se introducen en el cuerpo y se acumulan en los pulmones y sangre, intoxicando lentamente el interior del ser humano.
Por ejemplo, una persona expuesta periódicamente al material particulado respirable se expone a una muerte prematura, morbilidad, síntomas repiratorios, irritación de ojos y nariz.
El dioxido de azufre puede causar broncoconstricción y bronquitis, mientras que el de nitrógeno expone a un edema pulmonar, daño celular del pulmón, aumento del metabolismo antioxidante, irritacion y pérdida de mucosa.
El monóxido de carbono ocasiona disminución de las funciones neuroconductuales, angina en pacientes susceptibles y efetos perinatales
La Organización Mundial de la Salud recomienda una exposición al material particulado (MP 2,5) de hasta 35 microgramos por metro cúbico (μg/m3), algo que es superado en el Paraguay, en especial en Asunción.
Asunción, capital del Paraguay, al día recibe a unos 300.000 vehículos según datos de la Municipalidad de Asunción, entre ellos, transportes públicos.
El estudio de la calidad de aire identificó los nueve puntos más contaminados de la Capital localizados en las siguientes intercepciones: los máximos niveles están en Artigas y Tomás Lombardo, Mariscal López y Venezuela, Mariscal López y San Martín, Aviadores del Chaco y Madame Lynch, España y Coronel Araya, Santa Teresa y Aviadores, Sacramento y Cervantes.
Los otros dos puntos con un alta contaminación son Cerro Corá y Brasil, donde el 40% de los días controlados (28 días) supera la recomendación de la OMS. El segundo es la zona del Campus de la Universidad Católica donde el control arrojó un resultado de 50% de días que superan la indicación de la organización internacional.
En estos lugares, las personas aspiran un aire tóxico producido en su mayoría por los transportes públicos. El aire nocivo disminuye en los días feriados como sábado y domingo.
“Paraguay está retrasado a nivel Sudamericano en la dictación de normas básicas para el control de la contaminación atmosférica. No tiene normas de calidad del aire, no tiene normas de emisión para el mercado automotriz; permite la importación de vehículos usados; el diesel es uno de los de peor calidad ambiental en la región”, concluye el estudio.
Con la Inspección Técnica Vehicular, cuya implementación fue postergada hasta junio del 2013, se pretende controlar los niveles de humo que emiten los vehículos.
La Comuna de Asunción llegó a realizar controles aleatorios de emisión de humo, pero los mismos no son suficientes como para lograr erradicar los mismos.
