¿Cuánto conocemos sobre un buen comportamiento de etiqueta? La licenciada Carmen González nos da algunos consejos.Comencemos por diferenciar al protocolo de la etiqueta.
El Protocolo se refiere a los usos y las costumbres de un determinado país o región los cuales pueden ir cambiando con el tiempo porque varían no solamente de cada nación sino cada época.
Además tiene que ver con la educación no solo primaria y universitaria sino con la formación que brindan mis padres.
En cuanto a la etiqueta son los estilos y los hábitos pero más bien relacionados con la belleza la armonía, el color. Aquí se incluyen el vestuario de la dama, el caballero, su calzado su peinado, las costumbres que se identifiquen con lo externo y no tanto con mis conocimientos como persona.
En el trato con la gente, el usted hoy es poco común, sin embargo, es lo ideal. Cuando uno se dirige al jefe, a una persona mayor, a gente que por su jerarquía o edad merecen un respeto, habría que tratarlos de usted. Actualmente, la mayoría tutea a todo el mundo, lo cual es incorrecto, a no ser que ese alguien nos habilite, recién ahí podemos hablarle de tú a tú.
Muchos alumnos ni siquiera le llaman “profe” a sus maestros sino directamente por su nombre, y obviamente le tutean con absoluta confianza. El respeto quedó atrás porque desde casa no se le inculca a los hijos la debida formación.
En el caso de una dama, cuando alguien llega, ella no tiene la obligación de levantarse para saludar. Sin embargo, puede elegir pararse o no si se trata de una anciana para evitar que la persona mayor se agache. El hombre en cambio, sí está obligado a levantarse a saludar sea quien sea el que venga, así como ceder el paso en un camino estrecho o una vereda.
Los paraguayos les besamos a todos
No es conveniente saludarle con beso a una persona a quien conocemos recién, si nos presentan a alguien lo ideal es que le pasemos la mano, pero jamás darle besos de buena a primeras, eso es incorrecto, aún así el paraguayo es muy tendiente a besarle a todo el mundo incluso le da abrazos y esos son gestos de gran familiaridad, algo exclusivo de amigos y parientes y no para cualquiera.
Es más, hay culturas en las que el contacto no está permitido, un alemán no quiere que desconocidos se acerquen a él, menos un oriental, koreano o chino, ellos guardan mucho la distancia son altamente ceremoniosos y se saludan solamente con reverencia , los occidentales encambio somos más afectuosos pues nos acercamos más a las personas.
Tampoco sería ideal que besemos ni pasemos la mano en el trabajo, aunque hay gente que cree que es muy cordial al hacer esto. Lo indicado es llegar respetuosamente y decir buenos días, buenas tardes y a partir de ahí cada uno a sus actividades porque uno va con ese objetivo.
También cuando llegamos a una reunión de 20 o más personas no es necesario saludarle a cada una con besos, aunque hay gente que ignora acerca de este tema y lo toma mal , dicen “no me saludaste” cuando en realidad no es la obligación de la persona actuar de ese modo. Con decir buenos días de forma general y con la voz bien elevada o realizar una reverencia con la cabeza es suficiente.
Hay unas siglas en francés R.S.V. P. que significan répondez s'il vous plaît traducido al español responda por favor y siempre figura un número de teléfono a lado para llamar a confirmar la presencia porque de esta forma se da la oportunidad de que el anfitrión le invite a otra persona o simplemente sepa que va a comprar menos comida.
En la mesa
En ciertas reuniones se preparan los platos de entrada. Aquí uno toma lo que quiere y no está obligado a consumir si lo que se sirve no es de su agrado. No obstante, es recomendable zafar con excusas elegantes como: “estoy a dieta” o “con la gaseosa ya me basta”
Peor sería que el alimento caiga pesado al estómago porque uno terminaría sintiéndose mal y abandonando la fiesta o reunión, lo cual incomoda a la vez a las personas que lo acompañaron.
Lo más importante es aguardar que el anfitrión se sirva primero porque a veces nos apuramos y empezamos a comer antes. En todo caso le deberíamos decir al dueño de casa “no se preocupe” para que él sea el que inicie el momento de la comida
A la hora de utilizar la servilleta, la colocamos en el regazo y una vez que hayamos terminado la ponemos doblada sobre la mesa. Este elemento es individual y el cuidar no tomar la servilleta ajena ya es responsabilidad de cada comensal.
Cabe mencionar que no debemos limpiarnos toda la cara, sino solamente la comisura de los labios, es decir en cada extremo, o también la parte del medio si quedó un restito de alimento
Cuando terminamos de consumir se dejan los cubiertos en una posición que indique las 4 y veinte con la punta del tenedor hacia arriba y el filo del cuchillo hacia adentro, de esta manera en los lugares donde los mozos conocen de protocolo no se necesita decir “ya terminé” pues bastará con observar el plato para darse cuenta.
En cuanto a las bebidas siempre nos dicen que catemos (probar) un poco el vino y nos sirven una pequeña cantidad. Ocurre que muchos se apuran a pedir que se les sirva más cuando en realidad apenas es una prueba, para que el comensal sea un buen catador y diga sí, apruebo esta bebida
La cantidad necesaria tampoco implica llenar el vaso, generalmente es la mitad de la copa o la tercera cuarta parate que sería un poco más de la mitad, pero nunca ir a los extremos.
La manera de agarrar la copa no es envolviéndola con la mano porque de esa manera la bebida se calienta, ya que el vino hay que tomarlo frío pero sin hielo ya que al mezclarlo se desvirtúa el sabor Algunos optan por ingerirlo con gaseosa, soda u otras bebidas pero el buen conocedor de vino no mezclaría nada.
La mesa no es un sitio en el que uno tenga que sentirse extremadamente cómodo ni siquiera estando en su casa, dado que lo que estilamos a hacer en el hogar es lo que llevamos afuera. La gente se reclina en la silla o prácticamente se acuesta encima del plato.
Nuestro torso debe estar aproximadamente a 15 centímetros de la mesa pues de lo contrario, en el caso de la mujer el pelo puede caer en la comida y el varón puede meter la corbata en el plato lo cual da muy mal aspecto, entonces hay que tener cuidado para evitar cometer este tipo de torpezas.
El antebrazo no debe colocarse totalmente en la mesa, sí se permite un leve apoyo en los extremos de la mesa pero no por completo
Al pararnos, en general jamás dialogar con el chicle en la boca, tampoco cruzar los brazos adelante ni atrás. La mujer ya está salvada porque en una mano tiene la cartera colgando de los hombros. Al sentarse puede ubicarla por la silla.
El varón nunca debería meter las manos en el bolsillo. Si lleva algún sombrero lo ideal es quitárselo pues casi siempre hay un lugar donde se dejan las cosas o sino pedirle al anfitrión que lo guarde.
