Urge estrategia nacional contra el cáncer

En Paraguay, el cáncer constituye la segunda causa de muerte, sólo superado por accidentes cardiovasculares. Representa cerca del 15% del total de fallecimientos por año. Pese a esto, nuestro país carece de una ley integral contra cuadros oncológicos.

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que el cáncer es la principal causa de muerte en el mundo, siendo el de pulmón, estómago, hígado, colon y mama los más recurrentes. Estima además que para el 2030, podría convertirse en la causa de muerte de 13,1 millones de personas en todo el mundo.

Paraguay no se aleja de esta realidad. En nuestro país, es la segunda causa de muerte después de los accidentes cardiovasculares. El Ministerio de Salud llegó a la alarmante conclusión de que una de cada tres personas con cáncer fallece víctima de esta enfermedad, representando el 15% del total de la mortalidad anual. Los tipos más frecuentes detectados son el cáncer de próstata, pulmón, mama y cuello uterino.

Pese a esta triste realidad, el Estado no ha previsto medidas más serias para la detección y tratamiento de esta enfermedad, invirtiendo más dinero para así evitar muertes prevenibles, llegando incluso al punto de quedar sin stock de medicamentos por meses. Lo paradójico de esta situación es que en gestiones anteriores lotes de medicamentos alcanzaron sus fechas de vencimiento sin ser utilizados.

Nicolás Aguayo, director del Instituto Nacional del Cáncer (INC), sostuvo en este sentido, que actualmente se encuentran redactando un anteproyecto de ley que busca abordar todos los aspectos del cáncer y que incluso la normativa podría tener el visto bueno de los parlamentarios a corto plazo, esto es, antes de fin de año, según estimó.

“Ya se conformó un comité redactor y las reuniones serán una vez a la semana, por lo que el anteproyecto de ley estaría listo en no más de 30 a 45 días y después se hablará con senadores y diputados para dar seguimiento, aunque muchos ya garantizaron que la ley tendría su apoyo de ser presentada”, comentó en conversación con ABC Color.

Agregó que además de la prevención, la detección y la rehabilitación del cáncer, se podrá priorizar, a través de esta ley, un cuarto eje que tiene que ver con la capacitación de nuevos recursos humanos.

“Se han encontrado más de 3 millones de dólares vencidos en medicamentos y otras cosas. Lo que queremos es que se dejen de lucrar a costa del paciente oncológico”, consideró.

Dijo que el objetivo primordial es que los pacientes sean tratados en cualquier institución –esto es, crear otros centros asistenciales similares al INC- “Que un paraguayo sin recursos tenga igual posibilidad de curarse de cáncer que uno con recursos, sin tener que recurrir a otros países”.

“No se fallan en gestiones de cáncer, hay muchas limitaciones económicas y de recursos humanos por eso se necesita la ley”, sentenció Aguayo.

Entretanto, el director del Programa Nacional de Control del Cáncer, Dr. Juan Carlos Alvarenga, indicó que para frenar el avance de las enfermedades oncológicas en el país es necesario fortalecer el sistema de control, para lo cual aduce hace falta mayor inversión.

“Debemos invertir más en el control del cáncer. Informar a la población sobre las ventajas de la detección precoz y la prevención, y por medio de esta estrategia, ir disminuyendo a mediano y largo plazo la mortalidad”, apuntó.

El cáncer es una enfermedad que afecta a las células del cuerpo, destruyendo los tejidos, y puede diseminarse por todo el organismo a otras partes del cuerpo.

Considerando que representa una de las causas más importantes de morbilidad y mortalidad en Paraguay, Alvarenga indicó que el como medida preventiva es necesario disminuir los factores de riesgo (tabaquismo, alcoholismo, mala alimentación) con la adopción de hábitos saludables.

La tarea que le resta al gobierno en materia de prevención y diagnóstico precoz, como principales medidas para hacerle frente a este mal, no será fácil, pero el interés puesto en esta estrategia nacional, denota la voluntad de quienes viven diariamente estos cuadros. Resta que otra voluntad se sume -la política- de manera a contribuir a que esta ley sea una realidad en el menor tiempo posible, considerando el gran problema que representa para la salud pública.