Peatones dueños de las veredas, en teoría

El ineficiente sistema de inspección municipal hace que las veredas sean obstruidas, se encuentren en estado ruinoso o que directamente no existan. Algunos hasta se atreven a construir en plena vía pública.

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Las veredas, por definición, son franjas comprendidas entre la calzada y la línea de construcción, reservadas para el tránsito de peatones; sin embargo, la ley queda en el mero formalismo al observar los usos cotidianos que se les dan.

El uso exclusivo estipulado en las leyes es desconocido por muchos y las arbitrariedades por el mal uso que se les da pasan simplemente desapercibidas.

Comparten este espacio los negocios de todo tipo, desde pequeños kioskos, pasando por bodegas y hasta comedores populares; también sirven de improvisados estacionamientos de vehículos de todo porte, depósitos de escombros, y hasta vertederos clandestinos de basura.

Ante esta situación, los transeúntes no tienen más remedio que utilizar la calzada arriesgándose a que un vehículo los atropelle.

La ordenanza asuncena N° 217, aprobada en el 2012 “Que reglamenta el uso y la construcción de las veredas inclusivas” es escasamente acatada. Una de las tantas disposiciones estipuladas e ignoradas es que el frentista debe encargarse de la construcción de las mismas y de su mantenimiento.

Sin embargo este y otros puntos prohibitivos como la instalación de muros de hierro, paredes, barandas, basureros, no son respetados, a pesar de las penas establecidas como multas que van desde cinco jornales, unos G. 320.000 hasta 20 jornales mínimos, es decir más de G. 1.275.000.

El jefe de Operaciones de la Policía Municipal de Tránsito, Gustavo Cardozo, aseguró a ABC Color que los reclamos de los ciudadanos al respecto son atendidos  y que actualmente se encuentran sancionando a conductores que estacionan sobre las veredas ubicadas en los lugares más críticos de la capital, aunque admitió que lo hacen de forma muy lenta, teniendo en cuenta la gran cantidad de quejas recibidas diariamente.

Agregó que hoy en día existe más conciencia de los ciudadanos respecto a este tipo de problemáticas, porque se animan a hacer sus denuncias.

“La directiva del intendente Arnaldo Samaniego es que la prioridad deben ser los peatones”, apuntó Cardozo.

De acuerdo con declaraciones de transeúntes, la desidia de las autoridades llega a niveles alarmantes. Rosa Martínez, quien transitaba por una de las calles céntricas, consultada por este medio expresó: “Para mí ya es un peligro, a veces prefiero caminar por el costado de la calle”.

Por su parte, Enrique Duarte al ser consultado sobre si sabía que los peatones “son dueños” de las veredas admitió no estar al tanto: “Legalmente no sabía (sic)”.

Con frecuencia, pobladores de diferentes puntos del país envían quejas relacionadas a esta problemática por lo que es recurrente que aparezcan publicadas en la sección Crónicas Ciudadanas.

Incluso la recientemente aprobada ley N° 5.016 “Nacional de Tránsito y Seguridad Vial”, dedica un capítulo entero a los peatones, estableciendo en su artículo 31: “Queda asegurado al peatón la utilización de las aceras o veredas, paseos, franjas peatonales o pasajes apropiados de las vías urbanas (…)”.

Se aguardará ahora por la reglamentación de la legislación por parte de los municipios y por la iniciativa comunal de hacer cumplir las normativas y devolverle al peatón lo que le pertenece: sus veredas, y la seguridad de poder transitarlas libremente.