A 105 años de la primera función de cine en Paraguay

El sábado 2 de junio de 1900, de acuerdo a una investigación publicada en ABC Revista por el desaparecido Alfredo M. Seiferheld, se llevó a cabo en el entonces Teatro Nacional (hoy Municipal) la primera exhibición del cinematógrafo en el Paraguay. Ayer se cumplió 105 años de esa fecha, sin pompas ni ceremonias, casi en el olvido. Mientras, los trabajadores del audiovisual siguen aguardando una ley como existe en muchos países del mundo.


El 23 de agosto de 1981, Seiferheld publicó un extenso artículo sobre esa primera función del cinematógrafo, lo que popularmente hoy llamamos cine y que se conoce también como séptimo arte o arte del siglo veinte. Pese a la importancia que ha cobrado la imagen en movimiento en estos tiempos de la fotografía digital, en nuestro país todavía seguimos carentes de una legislación que nos permita coproducir con otros países.

De esa primera función, que se debió suspender por algunos días debido a problemas en el suministro de la energía eléctrica, se tienen precisos conceptos del comportamiento del público principalmente en los sectores más populares del paraíso, con griteríos y broncas debido a algunos cortes en la proyección.

Los títulos exhibidos entonces, a un lustro de las célebres funciones en París cuando los hermanos Lumiére presentaron sus primeras películas, eran de escaso valor artístico y en los periódicos de la época se pueden encontrar frecuentes referencias a funciones con gran aceptación de público. Siempre fueron en el Teatro Nacional, actualmente en pleno proceso de puesta en valor.

Las primeras referencias existentes en torno a producciones o filmaciones en el Paraguay datan de 1905 con la exhibición, el martes 22 de agosto, de una serie de muestras de actualidad sobre temas que incluyen el mercado central, el traslado de la Virgen de Asunción de la iglesia a la casa particular, desfile del Marcial Cuerpo de Bomberos, entre otras imágenes.

Entre 1913 y 1929 recorrió casi la totalidad del llamado Gran Chaco sudamericano el explorador y barón belga Robert de Wavrin, quien en pleno periodo del cine mudo produjo cortos referidos al Paraguay, títulos actualmente perdidos, pero de cuya existencia conocemos gracias a los archivos de la Real Cinemateca de Bruselas.

Es de esperar que no pasen más de 100 años para que la incipiente cinematografía guaraní tenga mejores días.
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