“Del otro lado”: reconocernos bajo la piel

En “Del otro lado”, una obra donde los silencios gritan, Hugo Robles va desatando una trama en la que pronto nos reconocemos en tanto uno vive cosas bajo la piel que el mundo no ve. El deseo, la culpa, el arrepentimiento, el miedo, y mucho más, se construyen con suma solidez de manos de un elenco exquisito.

Silvio Rodas y Juan Carlos Moreno brindan actuaciones soberbias y que atrapan desde el primer momento.
Silvio Rodas y Juan Carlos Moreno brindan actuaciones soberbias y que atrapan desde el primer momento.Gabriela Zuccolillo

Silvio Rodas y Juan Carlos Moreno son la dupla exacta para pintarnos esta historia: dos amigos que se descubren en el camino a su vejez. Todas las estructuras autoimpuestas caen cuando ambos deciden vivir la vida según lo que siempre quisieron.

Quienes conocemos a estos actores de dilatada trayectoria sabemos que tenemos por seguro calidad actoral, pero sabemos también que bajo una acertada dirección es donde más valiosos se vuelven los caminos. Este es el caso en el que la dupla Rodas-Moreno saca a relucir su talento encarnando a personas reales y frágiles, con miedos y sueños como todos. A ellos los vemos durante la vida adulta que transitan hasta la vejez. En ese plano, ver cómo van transformando con matices sutiles sus voces y su corporalidad es sumamente gratificante.

Sus personajes se conocieron en un viaje para gente adulta en el que Fati Fernández Mercado, como la guía, supone el alivio cómico tan acertado de una obra dura y cruda, que te deja casi y sin aliento, sin respiro, y es en esos momentos cuando la inocente algarabía de la actriz aporta las risas para recordarnos que entre pesar y lágrimas, permitirnos vivir es importante.

La actuación de Natalia Cálcena, como la hija del personaje de Juan Carlos Moreno, merece un punto aparte. Mucho puede contarnos con un simple gesto que mira al piso cuando realmente está hundida en una encrucijada emocional. La tensión que genera y que te deja perplejo es también gracias a un lenguaje corporal en el que paraliza ya sea con un rostro que se va desfigurando o incluso hasta simplemente quedándose tiesa y uno puede acompañar su pena acaso indecisa.

Ella es quien absorbe en escena los más desgarradores sentimientos, y esto es también gracias a la dramaturgia de Hugo Luis Robles, quien con “Del otro lado” vuelve a ponerle su firma a otro planteamiento dramático excelente.

En este ensamble actúa también un correcto Alan Bernal Díaz quien maneja con justa templanza y ternura los momentos más difíciles en la vida de los protagonistas.

Intenciones abordadas con sabio ritmo en donde el silencio es un protagonista más, el planteo de mirarnos hacia adentro para reconocer lo que gritamos y no podemos decir, huir del amor cuando sabemos que es lo que puede salvarnos, abrazarnos y aceptar que el mundo es para todos, son solo algunas de las nobles premisas de esta obra que te hace reír y llorar al mismo tiempo. Con un texto sencillo, pero penetrante, Robles presenta una de las piezas más sensibles y reales del año.

* La obra se despide de escena este fin de semana: viernes 17, sábado 18 y domingo 19 a las 20:30 en la Alianza Francesa (Mcal. Estigarribia 1039). Las entradas se pueden adquirir a través de transferencias bancarias o giros, contactando al (0981) 726617.