"La música no puede parar guerras, pero sí abrir corazones, humanizar el mundo y recordar a las personas que tenemos una capacidad extraordinaria de sentir empatía", aseguró a EFE Sáinz-Villegas, que es el director artístico y curador del ciclo organizado por el Instituto Cervantes de la capital italiana.
"Guitarras del Mediterráneo. Un viaje musical a través de España e Italia" contará con cuatro conciertos en los que se interpretarán algunas de las piezas más virtuosas del repertorio guitarrístico de España e Italia y que inaugurará mañana el reconocido guitarrista con su actuación en la Universidad La Sapienza de Roma.
Además del músico español, referente mundial de este instrumento, actuarán tres guitarristas italianos: Carlotta Dalia, el 9 de mayo; Andrea Roberto, el 14 de mayo; y Gian Marco Ciampa, el 24 de mayo, para cerrar el ciclo.
El objetivo de la iniciativa, explicó Sáinz-Villegas, es valorar a compositores y guitarristas italianos, subrayando la importancia de "el binomio" entre ambos países.
En su calidad de embajador orgulloso de la cultura española, destacó que la guitarra, un instrumento "tan español" pero a la vez "tan universal" crea "lazos de hermanamiento" entre las culturas y las tradiciones" y expresó su propósito de que "la música y la guitarra sean un punto de encuentro entre las personas y entre los pueblos".
"El Mediterráneo históricamente fue un punto de encuentro entre diferentes culturas y lamentablemente en el siglo XXI es una barrera de separación y de muerte", reflexionó el reconocido guitarrista.
En estos tiempos de separación, individualismo y crecientes divisiones entre países, explicó, "la música nos recuerda que tenemos mucho más en común que lo que nos diferencia, y que, en esencia, todos los seres humanos somos iguales".
El guitarrista también defendió la idea de un mundo diverso, donde las "diferentes opiniones y tradiciones culturales" contribuyen a un "mundo multicolor" en lugar de uno blanco y negro y aceptó con orgullo la responsabilidad de alzar la voz en estas situaciones.
"Si los artistas no hablamos de idealismo y de cómo la cultura lleva a las civilizaciones a otro nivel y define la idiosincrasia de los pueblos, no lo va a hacer nadie", concluyó.
