Creedence hizo llover buen rock

Creedence Clearwater Revisited, con dos de los miembros originales de la banda, rindió tributo a su ilustre historia con un apasionante show en Paraguay.

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La expresión “rock clásico” y el nombre Creedence Clearwater Revival son inseparables. Después de todo, entre finales de los años '60 y comienzos de los '70, la banda encabezada por John Fogerty se convirtió en un gran e influyente éxito con su rock bañado en sensibilidades country que evocaba la iconografía y el ambiente del sur de los Estados Unidos.

Si bien la banda original cesó sus actividades en 1974, dos de los miembros originales de la banda – el bajista Stu Cook y el baterista Doug “Cosmo” Clifford – decidieron reunirse a mediados de los '90 y volver a sacar al camino la música de Creedence, dando origen a Creedence Clearwater Revisited, que el miércoles por la noche se presentó por primera vez en Paraguay en una memorable velada que repasó los más grandes éxitos de la banda.

El show “nació” exactamente a las 22:00 con la adecuadamente seleccionada Born on the bayou, con Cook en el bajo, Clifford en la batería y sus compañeros Steve Gunner en el teclado, Kurt Griffey en la guitarra principal y John “Bulldog” Tristao en guitarra y vocales.

El show continuó con Green river ante un público eufórico, ante el cual se lucía particularmente el guitarrista Griffey, que se deslizaba con estilo y entusiasmo por los generosos solos que las canciones le daban.

Lodi y la vertiginosa Commotion dieron paso luego a “una canción que no necesita introducción”, según dijo el propio Stu Cook de Who'll stop the rain, que como gran e icónico éxito de Creedence que es, fue coreada con fuerza.

Otro impresionante y particularmente prolongado solo de guitarra fue la pieza central del cover del tema de Dale Hawkins Susie Q, tras la cual Stu Cook pasó a apoyar con su voz a Tristao en Hey tonight. Tristao no será lo mismo que John Fogerty, pero es un reemplazo más que capaz, quizá precisamente porque no trata de imitar al emblemático cantante original de Creedence.

Destacando la presencia de “muchas generaciones” de fans en la Conmebol – el público era variado en su demografía, con jóvenes y personas mayores unidos en el rock –, la banda siguió el show con la balada Long as I can see the light y volvió a poner en un pedestal a su guitarrista con el cover de Screamin' Jay Hawkins I put a spell on you.

El público se pondría de pie para celebrar otro de los clásicos de Creedence, Down on the corner, al que siguieron la canción de country puro Lookin' out my back door y la atomsférica I heard it through the grapevine.

El baile y la fiesta eran ya completos cuando sonaron las emblemáticas Midnight special, Bad moon rising y Proud Mary, a las que siguió su icónica canción de protesta sobre la guerra de Vietnam Fortunate son.

La obligatoria falsa despedida para marcar el inicio del “encore” duró solo un minuto, y con justicia porque difícilmente alguien podía tragarse que el show hubiera terminado sin los tres temas que faltaban, la inolvidable balada Have you ever seen the rain?, la enérgica Travelin' band y el animado rock de Up around the bend, con los que el primer concierto de Creedence Clearwater Revisited puso fin a una jornada en la que estas canciones de décadas atrás se afirmaron tan vigentes como siempre.