Alejandro Sanz hizo “rugir” a Viña

VIÑA DEL MAR. Entre gritos, gaviotas y éxitos continentales, el influyente cantautor español Alejandro Sanz hizo “rugir” al público de la Quinta Vergara en el Festival Internacional de Viña del Mar.

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¿Qué tiene Alejandro Sanz para triunfar en la Quinta Vergara? No nos cabe la duda: todo. Con un espectáculo especialmente diseñado para seducir al ‘Monstruo’, el popular cantante y compositor español trasladó distintos momentos de su carrera a lo largo de su repertorio. Su nombre, por ejemplo, adjudica unos 25 millones de discos vendidos; 17 premios Grammys Latinos y tres Grammys anglo.

Además de incluir lo mejor de su presente–por estos días promociona Sirope (2015), álbum con el cual llegará al Paraguay el 24 de abril–, Sanz llenó de nostalgia a sus incondicionales. Después de abrir el show de la forma menos pensada –el cantor llegó hasta el escenario caminando entre el montón de gente–, el nacido en Madrid generó suspiros, gritos, bailes y aplausos con recordadas canciones como Quisiera ser, Amiga mía y Mi soledad y yo.

El recital incluyó dos momentos especiales: los duetos con su compatriota Ana Torroja –ex Mecano– con quien ofreció una enérgica versión de Un zombie a la intemperie; y la colaboración de la cantante chilena Javiera Mena, con quien hizo un clásico de su repertorio: el popular Corazón partío. La belleza de la chilena no condijo con su voz... que lamentablemente sonó un tanto desafinada. Y las críticas en las redes sociales no se hicieron esperar.

Momentos intimistas y contundentes –como el de ¿Lo ves?, al piano, y la atmosférica No me compares–, así como festivos y corales episodios –éxitos como No es lo mismo y Looking for a Paradise– hicieron del espectáculo un blanco seguro de aplausos y lograron cumplirle –digámoslo– el sueño mayor de todo aquel que -por primera o vigésima vez- pise este escenario: las gaviotas de plata y de oro. Que, claro, Sanz los obtuvo.

El cierre, para sus fans de siempre, no pudo ser mejor: una versión eléctrica de Pisando fuerte, aquel hit que grabó en Viviendo deprisa (1991) y que no la interpretaba en vivo ¡desde hace 20 años! Por entonces, el autor solamente tenía 23. Unos 25 años después, con una carrera hecha y una vida personal realizada –hoy está casado y tiene cuatro hijos–, Alejandro Sanz celebró su carrera en una noche de sorpresas, emociones y triunfos. El 24 de abril próximo hará lo suyo, ya en el Club Olimpia de Asunción. Oportunidad en que sus fans locales lo verán tras cinco años, para darles de nuevo un “rohayhu” con el alma.

Mirá el saludo de Alejandro Sanz a sus fans del Paraguay, en la conferencia de prensa ofrecida luego del show de anoche en Viña: