Vicentico en Paraguay: el sello del cantante

Algunas de las canciones más emblemáticas del rock argentino llevan su firma. Con seis discos de estudio y el sello indiscutible de Los Fabulosos Cádillacs, Vicentico brilló con sus éxitos en la noche del sábado en la Conmebol.

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Como acostumbra hacerlo, casi no interactúa con su público: recién para la octava canción emitió unas breves palabras. Fue cuando se excusó de un grado leve de resfrío, lo cual -de alguna forma- le haría cambiar la voz. Con una sobria elegancia, Gabriel Julio Fernández Capello -mejor conocido como Vicentico- inició una noche bañada de éxitos de su carrera solista, pero también, un brevísimo repaso por momentos Cadillacs.

Después de la apertura local a cargo de la banda Dalí, Vicentico subía al escenario alrededor de las 21:48, con Ya no te quiero, tema registrado en su cuarto disco de estudio, Solo un momento (2010). Desde ese álbum, llegaba la animada Viento, mientras los fans empezaban a seguir las pegadizas melodías a las que acostumbra el autor. Algo que se repetía con Si me dejan, Un diamante, La carta y El rey del rock & roll, ocasiones en que la potente banda aprovechaba para lucirse.

El guiño al amor llegaba con No te apartes de mí, con una proyección en pantalla de la actriz argentina Valeria Bertuccelli, quien -a la distancia- acompañaba a su esposo en un romántico dueto. El momento generó un serie de aplausos, que dieron lugar a las palabras del cantante. "Muy buenas noches. ¡Qué noche especial! Muy especial", dijo. Después de bromear con una fanática que no dejaba de gritar, el artista mencionó que desde el hotel pudo ver el partido disputado entre Paraguay y Brasil, en el marco de la Copa América Chile 2015, y cuya victoria correspondió a la Albirroja. "Y el martes nos encontramos... ¡no nos metamos en quilombos! Tengamos una noche en paz, pero bueno... ¡qué quilombo el martes!", bromeó Vicentico, conocido también por su pasión por el fútbol. "Miren que yo no soy paraguayo, pero fue muy emocionante ver el partido", advirtió.

El ritmo volvió con la nostálgica Siguiendo la luna, para luego llevar al punto más romántico de la noche: su celebrada versión de Algo contigo, el popular bolero del argentino Chico Novarro.

El baile volvió con una versión salsera de Culpable, uno de los primeros éxitos de su carrera solista. Los ritmos centroamericanos seguían en alto con El cantante, el clásico del cantautor panameño Rubén Blades.

El público, ya encendido, coreó éxitos como Paisaje, Esclavo de tu amor, Morir a tu lado y Solo un momento, canciones que definen la esencia más pura del histórico frontman de Los Fabulosos Cadillacs.

Después de un amague de despedida, la noche siguió con Creo que me enamoré, tema que levantó a todos de sus butacas y puso a corear con fuerza. Algo que se repitió con Basta de llamarme así, aquel éxito de los Cadillacs que compuso Vicentico, a sus 17 años, para su hermana Tamara.

En el último tramo de la noche, el argentino agitó a sus fans con una seguidilla de hits que sacudió a las masas: El tiburón, Los caminos de la vida; y versiones acústicas de Vasos vacíos y Yo no me sentaría en tu mesa, ambos clásicos de los Cádillacs que emocionó a todos.

Dos horas de letra y música que sirvieron para afirmar las casi cuatro décadas de oficio, sostenidas en un agudo olfato popular, mientras presenta su Último acto (2014), una ambiciosa y lograda producción que contó con la colaboración del emblemático cantante y compositor estadounidense Willie Nelson.