Porque con un diseño adecuado de entrenamiento, la fuerza, la coordinación y la resistencia pueden entrenarse en la misma medida al aire libre y sin ningún aparato. Lo central en este aspecto es una variación permanente, señala Kaptain. Y esto es mejor que una elevada intensidad para quienes comienzan.
Los deportistas “outdoor” (al aire libre) deben buscarse inicialmente un trayecto apropiado y no demasiado largo, por ejemplo de una extensión de tres a cinco kilómetros. Pero no debe recorrerse en una única vez, sino en cinco a seis etapas, con diferentes ejercicios en cada estación.
Cuáles deberán ser estos exactamente queda a elección de cada deportista. Kaptain recomienda un programa que conste de flexiones de brazos, sentadillas, apoyo del antebrazo (tabla) y estocadas, así como un ejercicio de remo, por ejemplo con un simulador.
Un entrenamiento de este tipo es flexible y puede hacerse en cualquier lugar de la naturaleza. Y, en caso de necesidad, incluso en el propio jardín, sin correr y como un entrenamiento de circuito puro.
El experto recomienda que un entrenador les muestre a los principiantes incluso los ejercicios y programas en apariencia sencillos. Porque una intensidad demasiado elevada o movimientos en la dirección equivocada pueden acarrear un riesgo.
