De acuerdo a los datos de la MTA, ese mes entraron en el área central de la Gran Manzana 560.405 vehículos cada día, 82.095 menos que la media histórica de automóviles que generalmente se desplazan cada día hasta Manhattan en esta época del año (642.500 automóviles).
En comparación, en enero y febrero el tráfico se redujo en el 8 % y el 12 %, respectivamente.
“Los datos muestran que el programa está teniendo el efecto deseado, reduciendo el tráfico en la cantidad proyectada, lo que permite a los neoyorquinos llegar a donde necesitan más rápidamente", apuntó en un comunicado Juliette Michaelson, subdirectora de políticas y relaciones externas de la MTA.
El Gobierno de Estados Unidos ordenó el pasado febrero al Estado de Nueva York que pusiera fin al programa antes del 20 de abril.
El Secretario de Transporte, Sean Duffy, dijo entonces que el peaje perjudica a pequeños negocios de Nueva York que dependen de clientes de Nueva Jersey y Connecticut e impide el flujo de comercio que entra a la ciudad mediante el aumento de costos para los camiones, lo que puede hacer que los bienes sean "más caros".
Tras conocerse esta noticia, la Casa Blanca equiparó a Trump con un monarca, publicando en X una controversial portada falsa de la revista Time en la que el mandatario aparece luciendo una corona y en la que se lee la frase "Larga vida al rey".
Por su parte, la MTA demandó al Gobierno de EE.UU. para bloquear su orden, algo que probablemente retrasará la decisión final sobre el peaje hasta, al menos, octubre, según los medios locales.
El objetivo de esta medida, que Trump ya prometió eliminar en su vuelta a la Casa Blanca, era reducir la contaminación de Manhattan y recaudar 15.000 millones de dólares para la Autoridad Metropolitana de Transportes (MTA) de la ciudad.