"Mucha suerte", le dijo Kárpov a Oro cuando se encontraron al término de la ceremonia oficial que puso punto y final al 'Aeroflot Open' de Moscú.
Oro no cabía en sí de júbilo al conocer al que definió como "uno de los grandes campeones" de la historia del ajedrez.
Se apretaron la mano un ajedrecista de 12 años y otro de 74, que acudió al Hotel Carlton a entregar los premios a los ganadores del torneo en la categoría profesional, infantil y leyendas.
El adolescente argentino no logró convertirse en el Gran Maestro más joven de la historia, pero pudo conocer a un genio del tablero.
Kárpov fue campeón del mundo como representante de la Unión Soviética (1975-1985) y después como ajedrecista ruso (1993-1999).
